Lula evitó condenar a Vladimir Putin por la muerte de Alexei Navalny: “¿Por qué apresurarse a acusar?”

El presidente brasilero pidió esperar los resultados forenses antes de expresar cualquier opinión ante lo sucedido. “No quiero especulación”, recalcó

Compartir
Compartir articulo
El presidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva, en Addis Ababa, Etiopia (REUTERS/Stringer)
El presidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva, en Addis Ababa, Etiopia (REUTERS/Stringer)

Luiz Inácio “Lula” da Silva, uno de los mandatarios latinoamericanos que se ha mostrado neutral desde el inicio de la invasión rusa a Ucrania, este domingo volvió a dejar expuesta su afinidad con el Kremlin al evitar condenar a Vladimir Putin por la muerte de Alexei Navalny. Al ser consultado sobre lo sucedido el viernes pasado, el presidente de Brasil pidió no sacar conclusiones precipitadas.

”Creo que es una cuestión de sentido común (...) si la muerte está bajo sospecha, primero hay que llevar a cabo una investigación para averiguar de qué murió”, declaró el mandatario en Adis Abeba, en Etiopía, donde participó como invitado en la cumbre anual de la Unión Africana.

El presidente de la principal potencia latinoamericana pidió esperar los resultados forenses antes de expresar cualquier opinión. De lo contrario, “si ahora juzga y dice que no sé quién ordenó el asesinato y que no fue él, entonces tendrá que disculparse”, afirmó.

”¿Por qué apresurarse a acusar?”, agregó Lula, de 78 años.

Sus declaraciones constituyen las primeras reacciones de un miembro de los BRICS, un grupo de países emergentes que incluye también a India, China, Rusia y Sudáfrica.

Una fotografía del difunto líder de la oposición rusa Alexei Navalny está pegada a una valla frente a la Embajada de Rusia, en Londres (REUTERS/Hollie Adams)
Una fotografía del difunto líder de la oposición rusa Alexei Navalny está pegada a una valla frente a la Embajada de Rusia, en Londres (REUTERS/Hollie Adams)

Lula ha sido criticado por las potencias occidentales por tener un postura demasiada blanda con el presidente ruso Vladimir Putin.

El dirigente, que volvió al poder en enero de 2023 tras el mandato del ultraderechista Jair Bolsonaro, ha criticado las respuestas de Estados Unidos y de la Unión Europa a la invasión rusa de Ucrania, y se ha negado a sumarse a las sanciones occidentales contra Moscú.

Navalny, que se había erigido como principal crítico al Kremlin, murió el viernes a los 47 años en una remota cárcel del Ártico tras más de tres años de detención.

Lula señaló que el líder opositor podía haber estado enfermo y advirtió sobre los peligros de “banalizar una acusación”. “No quiero especulación”, recalcó.

”Entiendo los intereses de quienes acusan inmediatamente, [diciendo]’fue fulano’. Pero ese no es mi lema. Yo espero el acta que se levantará, el examen que diga de qué murió el ciudadano”, insistió.

El entorno de Navalny acusó el sábado a las autoridades rusas -principalmente a Putin- de estar detrás de su muerte.

El entorno de Navalny y varios países de la comunidad internacional apuntaron contra Putin por la muerte del líder opositor (Kremilin Pool/dpa)
El entorno de Navalny y varios países de la comunidad internacional apuntaron contra Putin por la muerte del líder opositor (Kremilin Pool/dpa)

La visión del Kremlin

El Kremlin consideró “inadmisibles” las declaraciones de los líderes occidentales, que responsabilizaron directamente al Kremlin de la muerte en prisión del líder opositor.

”No hay declaraciones de los médicos ni información de los forenses y de los servicios penitenciarios. Es decir, no hay información. Y nos encontramos con tales declaraciones”, dijo Dmitri Peskov, portavoz presidencial, en declaraciones a las agencias rusas.

Subrayó que se trata, “evidentemente, de declaraciones absolutamente rabiosas e inadmisibles”.

Peskov aseguró que ya informó al presidente, Vladímir Putin, sobre la muerte repentina del opositor y aseguró que los servicios penitenciarios no necesitan recibir ninguna orden en relación con las pesquisas necesarias para esclarecer lo ocurrido.

Antes, el ministerio de Exteriores de Rusia instó a Estados Unidos a no realizar acusaciones sin fundamento sobre los responsables de la muerte de Navalni hasta que se conozcan los resultados de la autopsia.

”La muerte de una persona siempre es una tragedia (...). En vez de acusaciones gratuitas, deben mostrar moderación y esperar los resultados oficiales de la autopsia”, señala el comunicado de Exteriores.

Netanyahu dijo que Lula "cruzó una línea roja" al comparar a Israel con el Holocausto nazi y con Hitler (REUTERS/Ronen Zvulun)
Netanyahu dijo que Lula "cruzó una línea roja" al comparar a Israel con el Holocausto nazi y con Hitler (REUTERS/Ronen Zvulun)

Polémicas declaraciones sobre la guerra en Gaza

Durante su intervención en Etiopía, el presidente de Brasil también generó una fuerte polémica por sus dichos sobre la guerra en Gaza. “Lo que está ocurriendo en la Franja de Gaza no es una guerra, es un genocidio”, declaró Lula a la prensa, y dijo que algo similar a “una guerra entre un ejército muy preparado y mujeres y niños” no había ocurrido antes en la historia, salvo “cuando Hitler decidió matar a los judíos”.

Rápidamente el gobierno israelí reaccionó para repudiar sus dichos, e incluso el ministro de Exteriores israelí, Israel Katz, convocó al embajador brasileño en el país, Frederico Meyer, para una “llamada de protesta” mañana lunes.

“Comparar a Israel con el Holocausto nazi y con Hitler es cruzar una línea roja. Israel lucha por su defensa y por asegurar su futuro hasta la victoria total y lo hace respetando el derecho internacional”, dijo el primer ministro Benjamin Netanyahu en un comunicado divulgado por su oficina.

(Con información de AFP y EFE)