Con la abstención más alta en 70 años, concluyó en Cuba el proceso electoral convocado por el régimen castrista

Como había advertido la oposición, la participación fue mucho menor con repecto a la votación parlamentaria de 2018. Activistas denunciaron la farsa electoral de la dictadura para intentar inflar las cifras

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Un centro de votación vacío en La Habana, Cuba, 26 de marzo de 2023. REUTERS
Un centro de votación vacío en La Habana, Cuba, 26 de marzo de 2023. REUTERS

La participación en las pseudo elecciones parlamentarias de este domingo en Cuba ascendía al 70,34% del censo electoral a las 17 hora local (21.00 GMT), informó el Consejo Electoral Nacional (CEN) de la dictadura castrista. Esta tasa es 8,23 puntos porcentuales menos que la que había a la misma hora en los pasados comicios parlamentarios (2018), en cuya legislatura resultó electo el actual dictador cubano, Miguel Díaz-Canel.

Los colegios siguieron abiertos dos horas más, pero no se prevé que se difundan más datos durante esta jornada, según indicó en conferencia de prensa la presidenta del CEN, Alina Balseiro. Probablemente se publiquen datos preliminares este lunes.

En Cuba, que cuenta con 11,1 millones de habitantes, los partidos de oposición están prohibidos y el voto no es obligatorio.

La activista cubana Carolina Barrero que, como miles de disidentes tuvo que dejar la isla empujada por las amenazas del régimen, aseguró en diálogo con Infobae que lo de este domingo ni siquiera es una votación. “No se elige nada, es un ejercicio de ratificación de listas cerradas ordenadas por el propio Partido que se auto elige. La última vez que los cubanos votamos en elecciones libres fue en 1948, estamos hablando de 70 años sin poder elegir libremente”, denunció.

Para Barrero, los cubanos decidieron dejar de votar “por hastío, por cansancio o por falta de credibilidad al régimen, pero también es por conciencia política porque entienden que no votar es la forma que tienen de expresar su rechazo a la dictadura”.

Una mujer camina para depositar su voto en un colegio electoral durante las elecciones legislativas en La Habana, Cuba, 26 de marzo de 2023. REUTERS/Alexandre Meneghini
Una mujer camina para depositar su voto en un colegio electoral durante las elecciones legislativas en La Habana, Cuba, 26 de marzo de 2023. REUTERS/Alexandre Meneghini

El resultado, de todas formas, es absolutamente predecibles. El objetivo es renovar la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP) que nominará al presidente. Pero no habrá sorpresa, se reelegirá a Miguel Díaz-Canel.

La votación, además, no contaró con ninguno de los valores que convierten a una elección en democrática. Los candidatos fueron elegidos a dedo y no hubo campaña electoral ni observación internacional seria.

Y, por supuesto, no participó la oposición.

“Matemáticas electorales”

Los llamados a la abstención se concentraron en las redes sociales.

Manuel Cuesta Morúa, miembro del opositor Consejo para la Transición Democrática en Cuba, pidió estar atentos al las “matemáticas electorales del gobierno”.

“A las 9am informa que ha votado el 18.2% del electorado. A las 11am dice que el 41.66%. Es decir, en menos de dos horas la asistencia se incrementó un 23.46%. Imposible!!! Los colegios están vacíos”, dijo el disidente en un tuit.

Más tarde denunció que fue detenido junto con otra activista, luego de hacer recorridos por las casillas de La Habana.

“María Mercedes Benítez”, coordinadora de Ciudadanos Observadores de Procesos Electorales y Cuesta Morúa, “fuimos detenidos” para impedir la participación en el escrutinio. “Nuestras casas están sitiadas”.

Cuesta había dicho esta semana que al menos cuatro personas, tres de ellas en La Habana, habían sido advertidas por agentes de la seguridad de Estado para que se abstuvieran de hacer observación electoral.

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