Nicaragua reanudó actividades laborales y escolares pese a la pandemia de coronavirus

Estudiantes, maestros y empleados estatales se reincorporaron luego de un “receso” de 15 días decretado por el presidente Daniel Ortega, quien constantemente ha minimizado la gravedad de la pandemia

Daniel Ortega
Daniel Ortega

El régimen de Daniel Ortega ordenó el lunes el regreso a clases de más de 1,8 millón de estudiantes de todos los niveles y la reanudación de labores de unos 130.000 empleados públicos pese a las críticas de los organismos sanitarios internacionales ante la amenaza del nuevo coronavirus.

Salvador Vanegas, asesor presidencial para temas de educación, dijo que los estudiantes volvieron a las aulas después de 15 días de “receso” de Semana Santa decretado por el presidente Daniel Ortega.

Citado por el portal oficial El 19, Vanegas indicó que en los centros educativos “se activaron los protocolos del Ministerio de Salud” elacionados con las medidas de prevención ante el Covid-19, entre ellos el lavado de manos.

No obstante, Efe informó que una cantidad considerable de estudiantes no acudieron al reinicio de clases por decisión de sus padres, que, según dijeron a medios locales, prefieren que sus hijos pierdan clases en vez de exponerlos a un posible contagio del coronavirus.

Antes del retorno de los alumnos de primaria y secundaria, unos 57.000 docentes y técnicos de Educación ya habían reanudado sus labores.

También se reintegraron unos 160.000 estudiantes de las universidades públicas y 130.000 empleados estatales luego de un período sin actividad que el régimen calificó de “vacaciones”.

Jonathan López, miembro de la Coordinadora Universitaria por la Democracia y la Justicia (CUDJ), vinculada con la oposición, dijo que las autoridades universitarias amenazaron con expulsar a los alumnos que no asistan a clases.

Jorge Mendoza, director de la organización no gubernamental Foro de Educación y Desarrollo Humano, calificó por su parte la decisión como “una obcecación” y “una irresponsabilidad que va a costar muy caro”, ya que los alumnos quedan expuestos a contraer el virus y convertirse en transmisores. No obstante, al igual que sucedió en los niveles primarios, alumnos de diferentes facultades de universidades estatales advirtieron que no harían presencia hasta que la pandemia esté controlada.

El Ejecutivo nicaragüense también sobresale por mantener activas las ligas deportivas y promover actividades multitudinarias en medio de la pandemia. Otros países centroamericanos temen que la falta de medidas de control para evitar el contagio provoque una explosión de casos que termine alcanzando sus territorios.

NI7011. MANAGUA(NICARAGUA), 12/04/2020.Personas asisten al balneario Laguna de Xiloa, este domingo en las afueras de Managua (Nicaragua). Miles de simpatizantes del partido oficialista Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) volvieron a retar la pandemia de COVID-19 este domingo en Nicaragua, con desplazamientos multitudinarios a balnearios y fiestas populares. EFE/Jorge Torres.
NI7011. MANAGUA(NICARAGUA), 12/04/2020.Personas asisten al balneario Laguna de Xiloa, este domingo en las afueras de Managua (Nicaragua). Miles de simpatizantes del partido oficialista Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) volvieron a retar la pandemia de COVID-19 este domingo en Nicaragua, con desplazamientos multitudinarios a balnearios y fiestas populares. EFE/Jorge Torres.

El régimen de Ortega hasta ahora únicamente reconoce diez casos de Covid-19, incluyendo dos muertos, niega que haya transmisión local comunitaria y sigue sin precisar el número de pruebas que ha realizado hasta ahora.

Un reporte oficial asegura que hasta la fecha “no existe transmisión comunitaria”. Sin embargo, las autoridades no han informado cuántas pruebas de COVID-19 han realizado desde que se detectó el primer caso a mediados de marzo.

En plena pandemia, Ortega había desaparecido del ojo público durante 34 días. Solo reapareció el 15 de abril cuando, en cadena nacional, remarcó que hasta entonces solo una persona había muerto y aseguró: “Enfrentamos la pandemia con nuestros recursos limitados, con mucha paciencia, con mucha disciplina”.

El mandatario no participa en actos públicos desde el 21 de febrero pasado, cuando el general Julio César Avilés tomó posesión por otros 5 años como comandante en jefe del Ejército. Ortega tampoco encabezó una marcha organizada por el Ejecutivo que preside el 13 de marzo, denominada “Amor en tiempos del Covid-19”, en la que miles de simpatizantes sandinistas y trabajadores marcharon por Managua.

El gobierno sandinista ha sido criticado por diversos sectores por promover eventos masivos y aglomeraciones a contracorriente de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) manifestó su preocupación por la respuesta de Ortega a la pandemia. “En el contexto de la grave crisis de derechos humanos que persiste en Nicaragua, el Estado podría poner en un riesgo adicional el disfrute de derechos, tales como la vida, la salud y la integridad de todas las personas en el país. En dicho contexto la CIDH hace un llamado urgente a las autoridades para que, en ejercicio de su deber de garantía de derechos humanos, adopte medidas eficaces de atención y contención de la pandemia, conforme a las recomendaciones técnicas y científicas internacionales, dirigidas a proteger los derechos de las y los nicaraguenses”, advirtió el organismo en un comunicado reciente.

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