El Papa pide en Uruguay un "uso sabio" de la IA que coloque "a la persona antes que el algoritmo"

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El Papa León XIV ha pedido a la comunidad educativa uruguaya que contribuya al "uso sabio de las tecnologías y la IA, colocando a la persona antes que el algoritmo y armonizando las inteligencias técnica, emocional, social, espiritual y ecológica".

Así se ha expresó el Pontífice durante su encuentro con el mundo de la educación en la Universidad Católica de Uruguay que tuvo lugar este sábado, una de las citas de una jornada en Montevideo que ha incluido también la visita al barrio de Casavalle y una vigilia de oración en el Estadio Centenario.

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"La paradoja resulta cada vez más evidente: mientras se atribuye 'inteligencia' a los sistemas computacionales, nos cuesta reconocer la dignidad inalienable de las personas, cuyas vidas se juzgan según el criterio de la eficiencia y, cuando se considera que ya no son productivas, son rechazadas y descartadas", ha expresado León XIV, al tiempo que ha calificado el "proceso de deshumanización" actual como "un desafío" para instituciones escolares y universitarias y ha subrayado que "nadie puede ser rechazado".

León XIV ha estructurado su discurso en un "paseo" por los cinco sentidos. Al hablar de la vista, ha pedido que "en su labor educativa la contemplación tenga un lugar privilegiado", y sobre el tacto ha lamentado que "los dedos humanos están produciendo la más terrible de las 'obras humanas': la guerra". Sobre el gusto, ha afirmado que "no puede ser considerado sabio aquel que reúne información, sin discernir, sin reflexionar, sin conocer el contexto", y sobre el oído, que la educación católica "no puede estar proyectada en un circuito cerrado" porque "el que escucha reconoce al otro como un bien, no como una amenaza".

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El Papa también mantuvo un encuentro con la realidad social del barrio de Casavalle, uno de los más degradados de la capital uruguaya, donde ha recurrido a la parábola del buen samaritano para denunciar la inseguridad y la violencia que amenazan a los barrios.

"No podemos pasar de largo cuando sabemos que hay niños en Uruguay que no van a la escuela por miedo a no volver", ha dicho el Pontífice durante este encuentro en la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, y ha añadido que "un hijo de este país, tan rico en recursos, no debería irse a dormir sin comer, ni debería renunciar a recibir una educación y un futuro dignos debido a la inseguridad que reina en las calles".

ANIMA A LOS JÓVENES A CASARSE

Ya por la noche, en la vigilia del Estadio Centenario, el Pontífice ha reflexionado sobre "el avance de la secularización y de una indiferencia religiosa cada vez más extendida", y ha sostenido que la experiencia de los creyentes uruguayos "puede ayudar a hermanos y hermanas en otras partes del mundo que comienzan a descubrir qué significa ser una minoría".

En su mensaje a los jóvenes, el Papa les ha animado a casarse y formar una familia. "¡No le teman al 'para siempre'!", ha expresado el Pontífice, al tiempo que ha animado a los matrimonios a tener hijos "incluso cuando el mundo les diga que un hijo es una carga".

"Que el entusiasmo que ustedes están viviendo hoy, lo encuentren todos los días", ha expresado León XIV, y ha pedido a los asistentes a estos actos que sean "esa voz que Uruguay necesita para descubrir de verdad cuánto es importante la fe en Dios, cuánto es valiosa la vida humana".

Asimismo, antes de poner fin a su agenda del día, el Papa hizo una parada breve en el Hogar Sacerdotal Monseñor Jacinto Vera, la casa para sacerdotes del clero secular de Uruguay, donde viven quienes ya se han retirado o sufren alguna enfermedad. Allí se reunió con una veintena de sacerdotes ancianos a los que impartió la bendición.

"El papa saludó individualmente a cada uno de ellos y destacó el valor absoluto de la vida, incluso cuando se ve debilitada por la edad o la enfermedad, así como los largos años de ministerio de los allí presentes", indica un comunicado del Vaticano sobre este encuentro.