La justicia finlandesa condena a prisión a dos oficiales por sabotaje de cables submarinos

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Helsinki, 5 nov (EFE).- El Tribunal de Distrito de Helsinki condenó este jueves a prisión incondicional al capitán y al contramaestre del carguero Fitburg, sospechoso de pertenecer a la flota fantasma rusa, como autores del sabotaje de dos cables submarinos de telecomunicaciones en el mar Báltico en diciembre pasado.

El capitán del buque, de nacionalidad rusa, fue sentenciado a tres años y medio de cárcel, mientras que el contramaestre, oriundo de Azerbaiyán, recibió una pena de dos años y diez meses, después de que el tribunal los considerara culpables de un delito agravado de sabotaje por estar al mando del carguero.

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Además, el tribunal les condenó a indemnizar a las compañías propietarias de los cables submarinos para cubrir los costes de reparación, así como al Estado finlandés por los gastos incurridos durante las investigaciones.

La sentencia, que puede ser recurrida, es más severa que la pena solicitada por el fiscal, quien pedía al menos dos años y medio de prisión para ambos oficiales por un delito de sabotaje agravado y otro de interferencia agravada con las telecomunicaciones.

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Se trata de la primera vez que un tribunal europeo condena penalmente a miembros de la tripulación de un buque de la flota fantasma rusa por el sabotaje de infraestructuras críticas en el mar Báltico.

El sabotaje tuvo lugar el 31 de diciembre de 2025, cuando el carguero Fitburg cortó dos cables submarinos de fibra óptica entre Finlandia y Estonia al arrastrar su ancla por el fondo marino durante al menos 130 kilómetros, hasta que las autoridades finlandesas lograron detener su avance.

El Fitburg, con bandera de San Vicente y las Granadinas, fue interceptado por la Guardia Costera finlandesa poco después de que se detectara la avería en los cables, cuando transportaba acero ruso desde la ciudad rusa de San Petersburgo hasta el puerto israelí de Haifa.

Agentes de la Guardia Costera y la Policía finlandesa abordaron el buque, que navegaba con el ancla sumergida, y lo trasladaron al puerto de Kantvik (sur de Finlandia), donde permaneció retenido y embargado por las autoridades finlandesas hasta que fue autorizado a zarpar doce días después.

Durante la investigación preliminar, los dos oficiales negaron haber cometido ningún delito y alegaron además que la Justicia finlandesa no tiene jurisdicción en el caso porque los daños en los cables se produjeron fuera de las aguas territoriales del país nórdico.

Sin embargo, el Tribunal de Distrito de Helsinki consideró que sí es competente para procesar a los dos oficiales según el derecho marítimo internacional, ya que no se trató de un suceso accidental -como alegaban los imputados-, sino de un acto intencionado de sabotaje.

Desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022, Finlandia ha sufrido varios incidentes en los que resultaron dañadas infraestructuras submarinas críticas en extrañas circunstancias y que Helsinki atribuye a ataques híbridos orquestados por Moscú. EFE