Collins y Jackson cruzan ataques en el tramo final de la campaña en Maine

Guardar

Nueva York, 30 oct (EFE).- El último tramo de la campaña entre la senadora republicana de Maine Susan Collins y el demócrata Troy Jackson, que busca arrebatarle el escaño en las elecciones de medio mandato del próximo martes, se ha intensificado esta semana con ataques personales que han provocado el rechazo de residentes del estado y sus seguidores.

Las encuestas mantienen la contienda ajustada, con Collins en torno al 45 % de la intención de voto y Jackson ligeramente por delante, con un 49 %, en un estado que el presidente Donald Trump perdió en 2024 y cuyo resultado puede ser decisivo para el control del Senado.

PUBLICIDAD

La campaña transcurre además en un momento de desgaste de la popularidad de Trump por la guerra con Irán, el encarecimiento del petróleo y los aranceles, factores que han alimentado las demandas de un cambio en la representación de Maine en Washington.

Collins, elegida por primera vez en 1996 y considerada una republicana moderada, ha ganado todas las elecciones al Senado a las que se ha presentado.

Sin embargo, se ha distanciado, según su campaña, de un anuncio de radio que ataca la vida privada de Jackson al señalar que su pareja desde hace 40 años, Lana Pelletier, con quien tiene dos hijos y un nieto, es su prima segunda.

PUBLICIDAD

"Si es capaz de traicionar a su propia familia, también traicionará a la tuya", afirma el controvertido anuncio, presentado esta semana en forma de canción, según CNN.

El portavoz de Collins, Blake Kernen, aseguró que la senadora pidió retirar el anuncio, difundido por el Senate Leadership Fund. La campaña de Jackson, leñador de quinta generación y exlegislador estatal, sostiene, sin embargo, que Collins lo aprobó.

Pelletier, trabajadora social, respondió a los ataques con una columna de opinión en un periódico local en la que afirmó que nunca imaginó "que la senadora Susan Collins y sus aliados caerían tan bajo".

La campaña ha incluido cuatro debates en diez días y numerosos anuncios republicanos que describen a Jackson como una persona de mal genio e imprevisible. Uno de ellos recupera el momento en que dijo "cállate" a Collins durante un debate y lo presenta como una muestra de "cómo Troy trata a las mujeres", destaca CNN.

Jackson, por su parte, ha criticado a Collins por apoyar el presupuesto del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), en medio de las protestas desatadas en Maine tras el asesinato del inmigrante colombiano Johan Sebastián Durán a manos de uno de sus agentes.

También la acusa de perjudicar económicamente a los residentes del estado con sus decisiones en Washington, especialmente por el precio del combustible y la calefacción, el coste de la vivienda y su apoyo a jueces del Supremo nominados por Trump que anularon la protección federal del derecho al aborto.

Jackson entró en la carrera después de que el candidato demócrata Graham Platner se retirara tras las acusaciones de agresión sexual en su contra.

A cuatro días de los comicios, el demócrata publicó hoy en X un vídeo en el que camina por un bosque y, frente a una pila de madera, se dirige directamente a los votantes.

"De donde yo vengo, no se compra leña a gente que no cumple su palabra, estafa y engaña. No le compraría ni un metro cúbico de leña a Susan Collins. Y desde luego, no votaría por ella para el Senado de los Estados Unidos", afirmó. EFE