Von der Leyen admite que Canadá no puede entrar en la UE, pero pide una "asociación sin adhesión"

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La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha reconocido este jueves que Canadá no puede convertirse en miembro de pleno derecho de la Unión Europea "por razones geográficas", pero ha defendido la necesidad de impulsar una "asociación sin adhesión" que permita estrechar las relaciones entre Bruselas y Ottawa hasta un nivel "lo más cercano posible" al de un Estado miembro.

"Canadá no puede convertirse en miembro de pleno derecho de la UE por razones geográficas, pero ambos queremos llevar nuestra relación al nivel más alto posible", ha afirmado la jefa del Ejecutivo comunitario durante un discurso pronunciado en el Instituto C.D. Howe de Montreal, en el marco de su visita al país norteamericano con motivo de la cumbre entre la Unión Europea y Canadá.

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Von der Leyen ha recordado que ambas partes están debatiendo la posibilidad de que Canadá se convierta en el primer "miembro asociado" de la Unión Europea, una fórmula que propuso en su discurso sobre el Estado de la Unión en septiembre y que, según ha explicado ahora, permitiría profundizar en la integración política e institucional sin necesidad de una adhesión formal al bloque comunitario.

"Nuestra idea es sencilla: se trata de una asociación sin adhesión. Pero podemos sustituir la adhesión por una 'ambición y visión comunes'", ha explicado la conservadora alemana, que ha defendido la posibilidad de construir una asociación que "se acerque más a la condición de miembro que cualquier cosa" que la Unión Europea haya hecho anteriormente.

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TRES PILARES PARA UNA ASOCIACIÓN MÁS ESTRECHA CON CANADÁ

Para lograrlo, la presidenta de la Comisión ha identificado tres grandes ámbitos de actuación, comenzando por una mayor coordinación de las políticas europeas y canadienses en sectores como la inteligencia artificial, el cambio climático, la energía o la seguridad.

El segundo pilar pasa por estrechar la cooperación institucional entre la Comisión Europea y el Gobierno canadiense, pero también entre el Parlamento Europeo y el Parlamento de Canadá, así como entre sus respectivos órganos judiciales.

Por último, Von der Leyen ha apostado por una mayor participación de Canadá en los programas comunitarios, especialmente Erasmus+, con el objetivo de facilitar los intercambios entre jóvenes, y Horizonte Europa, para reforzar la colaboración entre investigadores y científicos de ambos lados del Atlántico.

También ha recordado que Bruselas y Ottawa trabajan para ampliar la participación canadiense en la próxima generación de Horizonte Europa y facilitar el reconocimiento de competencias y cualificaciones profesionales, de manera que los trabajadores puedan desarrollar su actividad con mayor facilidad tanto en Europa como en Canadá.

"En pocas palabras, en esto consiste ser miembro asociado", ha resumido Von der Leyen, que ha precisado que esta figura estaría reservada a los socios "más cercanos" de la Unión Europea fuera del continente y dispuestos a construir una relación que vaya más allá de "los actuales términos" de cooperación.

DEJAR ATRÁS LOS "LÍMITES DEL ANTIGUO ORDEN MUNDIAL"

Para Von der Leyen, no hay "un socio más natural que Canadá para emprender este viaje" con la Unión Europea, sobre todo dado el contexto internacional marcado por el deterioro del orden mundial y la transformación de las alianzas que durante décadas han garantizado la prosperidad y la seguridad.

"Estamos asistiendo a un deterioro más profundo del orden internacional. Las alianzas y premisas que han hecho posible nuestra prosperidad y nuestra seguridad están cambiando rápidamente", ha advertido, antes de defender que Europa y Canadá deben dejar atrás los límites del "viejo orden mundial" y apostar por nuevas asociaciones basadas en la confianza y los intereses comunes.

A su juicio, en un escenario de "crecientes rivalidades" internacionales, la soberanía y la independencia ya no consisten únicamente en la capacidad de actuar en solitario, sino también en la posibilidad de hacerlo "conjuntamente" con otros socios.

"Por eso construiremos una Alianza para el Futuro, y empezamos con Canadá", ha anunciado Von der Leyen, que ha defendido la creación de un espacio común de "crecimiento y prosperidad, resiliencia y seguridad económica" entre ambas partes.

"SE UTILICE UN TÉRMINO U OTRO" HABRÁ UNA "ASOCIACIÓN MÁS ESTRECHA"

Por su parte, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, ha respaldado la propuesta de Von der Leyen de convertir a Canadá en un "miembro asociado" de la Unión Europea, aunque ha dejado abierta la posibilidad de utilizar otra denominación para esta nueva fórmula de cooperación entre Bruselas y Ottawa.

"La presidenta Von der Leyen incluso ha planteado la audaz idea de convertir a Canadá en un 'miembro asociado' de la Unión Europea. Comparto su ambición", ha afirmado horas más tarde durante un discurso ante el Consejo de Relaciones Internacionales de Montreal, en el que ha defendido que, "se utilice este término u otro", la asociación entre ambas partes será "la más estrecha, la más profunda y la más singular" posible.

En este sentido, Costa ha confirmado que la UE y Canadá pondrán en marcha este viernes una "Alianza para el Futuro" con la que pretenden ir "más allá de una simple asociación, sin llegar a la adhesión plena" al bloque comunitario, y ha anunciado que durante la cumbre bilateral también se presentará un acuerdo sobre comercio digital que complementará el Acuerdo Económico y Comercial Global (CETA), vigente desde 2017.

El presidente del Consejo Europeo también ha destacado los avances en materia de defensa, después de que Canadá se incorporara al instrumento europeo SAFE, y ha señalado que una primera empresa canadiense, concretamente de Quebec, ya ha conseguido un contrato financiado por este mecanismo para suministrar equipos de radio al Ejército polaco. "Esperamos que otras empresas puedan beneficiarse de las próximas licitaciones de SAFE", ha añadido.