Santiago de Chile, 27 oct (EFE).- Vecinos de la localidad de Requínoa, unos 100 kilómetros al sur de Santiago, manifestaron este martes su conmoción tras el inédito tornado que durante la jornada de ayer afectó la infraestructura de un colegio en la zona y causó daños en 25 viviendas.
"Yo he vivido dos terremotos y ninguno me ha dado tanto susto como esta cuestión", contó a EFE el residente de Requinoa Ramón Palacio, cuya vivienda afectada por el fenómeno meteorológico extremo.
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El tornado, que según las autoridades no dejó personas lesionadas, se produjo en horas de la tarde de ayer y fue clasificado de forma preliminar con la categoría EF-2 por la Dirección Meteorológica de Chile (DMC), asociado a vientos de entre 179 y 218 kilómetros por hora.
"Empezaron a volar los techos, se fue la mitad del techo de la casa de mi hijo, en nuestro patio quedó el techo del vecino, fue un caos y un desastre total, todo muy intenso en cosa de segundos", dijo a EFE la vecina de Requinoa Maria Jovina.
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Más de 8.000 clientes quedaron sin suministro eléctrico a raíz del tornado, según reportó la Superintendencia de Electricidad y Combustible (SEC).
"Fue algo que uno nunca se esperaría, tenía un sonido como el de un terremoto, se sentía desde muy lejos y daba miedo, vivirlo es terrible. Ahora debemos reconstruir todo, lo que bueno es que hay harta ayuda y esperamos que siga así", comentó a EFE el vecino de Requinoa Hernán Veas.
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Especialistas advirtieron que la velocidad de estos vientos pueden causar "daños considerables" en distintos tipos de infraestructura, e incluso tienen la capacidad de elevar vehículos sobre el suelo.
El evento forma parte del temporal que afecta la zona centro sur del país y que causó los mayores estragos en la zona oriente de la capital, provocando inundaciones y remociones en masa que obligaron al Gobierno a desplegar maquinaria en zonas precordilleranas.
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El temporal -influido por el fenómeno de El Niño- comenzó, no obstante, a mediados de este año y dejó al menos 16 personas fallecidas y más de 3.000 damnificados, además de daños a infraestructuras, por el desbordamientos de caudales.
Previsiones meteorológicas apuntan a que las precipitaciones continúen de forma intermitente hasta diciembre y vayan disminuyendo a medida que se acerca el verano austral, temporada que se espera con altas temperaturas derivadas del fenómeno de El Niño. EFE
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