El Real Madrid neutraliza al mejor Barça con compromiso colectivo

Imagen PRTR3OYFNNEFVPWEIV657EJDJQ
Guardar

El Real Madrid venció (1-2) al FC Barcelona en el Clásico disputado este domingo en el Spotify Camp Nou, gracias a un doblete del francés Kylian Mbappé, que alcanzó los 100 goles con la camiseta blanca, el liderazgo de Jude Bellingham y a un planteamiento que neutralizó a los de Hansi Flick con trabajo, solidaridad y compromiso defensivos.

El conjunto azulgrana llegaba al Clásico con seis puntos de ventaja sobre su eterno rival y con la oportunidad de poner mucha tierra de por medio en la carrera por el título. Además, en la gran mayoría de pronósticos eran favoritos ante los blancos, pero el plan de José Mourinho, que ganó su sexto Clásico igualando a Francisco Bru, Luis Molowny y Zinédine Zidane, sorprendió al Barça y a su entramado ofensivo.

PUBLICIDAD

El conjunto merengue, que tuvo la baja sensible de última hora del portero Thibaut Courtois, supo contener a los peligrosos Raphinha, Lamine Yamal, Anthony Gordon o Fermín López, en un encuentro en el que brillaron las ayudas y el compromiso de los once futbolistas del Real Madrid. Por ejemplo, un Marc Cucurella que demostró que conoce bien al extremo español azulgrana.

El de Alella completó 12 contribuciones defensivas, 3 intercepciones, 5 despejes, 1 tiro bloqueado y 6 recuperaciones. Todo ello, ante un Lamine Yamal que llegaba pletórico y que sí pudo cambiar el destino del partido antes del descanso, pero falló un gol aparentemente cantado dentro del área. Esa fue la única ocasión en la que Cucurella perdió la atención, en un encuentro en el que solo fue regateado una sola vez.

PUBLICIDAD

También estuvo sobresaliente el central Dean Huijsen. El internacional español fue un muro atrás, realizando una decena de despejes, bloqueando hasta cuatro disparos rivales y recuperando la posesión en tres ocasiones, para acabar el Clásico con 16 contribuciones a nivel defensivo. El joven defensa, además, ha encontrado en Ibrahima Konaté a su mejor aliado, ya que el francés también se creció en el Camp Nou, evitando ser regateado, como el español, y ganando todos los duelos que compitió en el suelo (3/3).

Gran parte del planteamiento de Mourinho pasaba por la posición de Fede Valverde, que repitió en el lateral derecho. El uruguayo, hasta que le dejaron las molestias físicas, explotó su potencia y recorrido por el carril, aprovechando también la movilidad de Arda Güler. Estuvo serio atrás ya que Gordon no pudo sobrepasarle en ninguna ocasión, y además, acertado con balón: 31/35 (89%) en pases y un 100% de acierto en pases largos, una de las armas para desmontar la alta presión azulgrana.

Aunque el líder, tanto en lo defensivo como lo ofensivo, fue un Jude Bellingham que recordó al que deslumbró a Europa en la temporada 2023-2024, la primera en el club merengue, en aquella ocasión más por su inesperada faceta goleadora. El inglés está fino y con balón era siempre ese desahogo que buscaban sus compañeros en situaciones más tensas. No falló un solo regate (3/3), volvió a ser generoso en los esfuerzos y ganó el 86,6% de los duelos en el suelo (13/15) -no le regatearon- y firmó seis recuperaciones, por encima de su media.

Parece que el 4-2-3-1 de Mourinho le beneficia y mucho, porque está cerca del ataque -en sus botas estuvo en un par de contragolpes la sentencia en los minutos finales-, pero también participa en la creación, como en el 1-2, cuando se deshizo de tres rivales con una maniobra de crack antes de la acción de Eduardo Camavinga dentro del área.

Y todo esto lo pudo hacer gracias al trabajo sucio y silencioso de Aurélien Tchouaméni y Bernardo Silva, la sorpresa del once que cumplió con creces. El luso estuvo muy atento a Pedri González y fue uno de los encargados de lanzar a las balas ofensivas, con una alta precisión en el pase: 22/24 (92%).

Por su parte, el francés fue esa escoba que barre todo lo que ve -terminó con 11 recuperaciones-, siempre pendiente de las coberturas y el encargado de neutralizar del partido a Fermín. Además, solo falló dos pases (44/46) y ganó más de la mitad de los duelos que compitió (7/13).

Camavinga cogió el testigo del luso en la recta final y no defraudó. El mediocentro hizo gala de su potencia y su habilidad para superar líneas y así llegó el segundo tanto. Su frescura física le permitió superar con un autopase a Pau Cubarsí para servir a Mbappé el 1-2 y el triunfo, recibiendo antes un envío al espacio de Güler.

DIOMANDÉ SIGUE CRECIENDO

El turco también brilló y demostró que atraviesa un gran estado de forma. Su visión de juego y el dinamismo que le otorga esa demarcación de falso banda derecha hizo daño al centro del campo del FC Barcelona, que vio cómo probó hasta en tres ocasiones a Joan García, puso un balón exquisito con el exterior a Mbappé en una de las dos grandes ocasiones que generó y recuperó siete balones.

Además, Yan Diomande volvió a dar un gran paso en su adaptación y completó un encuentro notable en un escenario importante. El extremo costamarfileño fue una amenaza constante para Xavi Espart, primero, y para Joao Cancelo, después. Pudo hacer el 0-2 rozando el descanso en una acción clara, pero sí deslumbró por su habilidad para el regate (4/7), además de por su trabajo defensivo, ayudando a Cucurella con Lamine Yamal y logrando seis recuperaciones.

Y la punta de lanza de este plan y artífice del crucial triunfo fue Mbappé. Con el Balón de Oro en el horizonte, fue protagonista con un doblete y firmando su gol número 100 con la camiseta del Real Madrid en 116 partidos -solo supera este registro en el siglo XXI Cristiano Ronaldo, que necesitó 105 encuentros-.

El centenar de tantos de Mbappé con el Real Madrid se reparten en 67 en Liga, 25 en Champions, 4 en Copa del Rey, 2 en el Mundial de Clubes, 1 en la Supercopa de Europa y 1 en la Supercopa de España. En su primera temporada en el conjunto merengue convirtió 44; la pasada, 42, y en la actual suma 14.

Un plan que secó al Barça, que por primera vez en toda la temporada se quedó en un gol a favor, con la estadística de goles esperados más baja del curso (1,19). Andriy Lunin intervino en cinco ocasiones, cuando su promedio en Liga es de 8,2 remates a puerta.

Solo Raphinha, 'pichihi' liguero, pudo batir al ucraniano, ya que Lamine Yamal estuvo opacado por Cucurella y sus 'colegas' en la zaga y remató en cinco ocasiones, aunque ninguna entre los tres palos. No estuvo fino, en general, ya que tuvo 25 pérdidas, ninguno de los dos centros que intentó acabó en remate de un compañero y convirtió menos de la mitad de los regates intentados (4/9).