Los hutíes intensifican su asedio contra Taiz con bombardeos en barrios residenciales

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Saná, 20 oct (EFE).- Los rebeldes hutíes del Yemen intensificaron este martes su asedio contra la ciudad suroccidental de Taiz con bombardeos contra barrios residenciales, pese a los llamamientos de la ONU para levantar el cerco en esta localidad donde alrededor de un millón de personas están atrapadas y necesitan ayuda humanitaria.

Fuentes médicas consultadas por EFE indicaron que al menos un civil murió y otros siete resultaron heridos después de que un proyectil lanzado por los insurgentes -que lograron completar su cerco a Taiz la semana pasada- impactara contra el barrio de Al Sinah, en el oeste de Taiz, la tercera ciudad más grande del Yemen.

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Entre los heridos, que fueron trasladados a centros médicos con heridas de metralla por todo el cuerpo, se encontraban al menos tres menores de edad, de acuerdo con los informantes.

Esto se produce en medio de una renovada campaña militar de los hutíes en Taiz, donde los combates contra las fuerzas del Gobierno internacionalmente reconocido del Yemen y el cierre de las rutas de acceso y salida de la urbe están intensificando la presión sobre la población, que se está quedando sin suministros y servicios.

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"El cierre de carreteras y la inseguridad impiden la entrada de suministros vitales -incluido el combustible- a la ciudad y sus alrededores, lo que pone en peligro la vida de millones de personas que, actualmente, no pueden acceder a servicios y bienes básicos", declaró este martes el coordinador humanitario de la ONU para el Yemen, Laurent Bukera.

Denunció que el sistema sanitario de Taiz "está al borde del colapso", ya que la escasez amenaza el suministro eléctrico en los hospitales, mientras que el precio de los alimentos y de la gasolina se ha duplicado.

Bukera también alertó sobre las dificultades de acceso a agua potable, puesto que la producción en la ciudad "se ha reducido a la mitad y las alternativas se están agotando", por lo que instó a los hutíes a que abran de urgencia "un paso seguro que permita la llegada sin obstáculos de mercancías comerciales, alimentos y medicamentos".

Taiz ha sido uno de los objetivos de los hutíes desde que la guerra del Yemen se intensificó en 2015, un año después de su estallido, cuando los insurgentes aliados de Irán ya comenzaron a asediar la ciudad y restringir su acceso a este importante bastión de las fuerzas opositoras a los rebeldes.

Sin embargo, tras la nueva ofensiva violenta iniciada en septiembre, los hutíes han avanzado a lo largo de rutas clave y han completado su cerco a la ciudad, que ha quedado desconectada de las zonas bajo control del Gobierno yemení.

La semana pasada, el Programa Mundial de Alimentos de la ONU (PMA) denunció que no puede acceder a más de 600.000 personas en Taiz que dependen de la asistencia humanitaria, entre las que se encuentran 200.000 mujeres y niños. EFE