Portugal vive una jornada de protestas sindicales contra la carestía de la vida

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Lisboa, 17 oct (EFE).- Miles de personas se manifestaron este sábado en Lisboa convocadas por la Confederación General de los Trabajadores Portugueses (CGTP), la principal central sindical del país, para exigir aumentos salariales y de las pensiones frente al encarecimiento de la vida y reclamar un cambio de rumbo en las políticas económicas del Gobierno conservador de Luís Montenegro.

La movilización recorrió el centro de la capital portuguesa desde Cais do Sodré hasta la céntrica plaza del Rossio, donde los manifestantes se concentraron para escuchar las intervenciones de los dirigentes sindicales, en una jornada de protestas que también se extendió a Oporto y Coimbra.

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El secretario general de la CGTP, Tiago Oliveira, arremetió contra el proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2027, que se encuentra en tramitación parlamentaria, al considerar que perjudica a los trabajadores y favorece a los grandes grupos económicos.

Oliveira defendió la necesidad de cambiar las prioridades del Ejecutivo y anunció una nueva manifestación para el próximo 24 de noviembre ante el Parlamento portugués, coincidiendo con la fecha prevista para la votación final de los presupuestos.

La central sindical reclama una subida general de los salarios del 15 %, con un incremento mínimo de 150 euros mensuales, así como elevar el salario mínimo nacional hasta los 1.100 euros.

También exige mejorar las pensiones, reforzar la sanidad pública y la Seguridad Social y adoptar medidas para recuperar el poder adquisitivo de las familias, especialmente afectadas por el aumento del precio de la vivienda, los alimentos y otros bienes esenciales.

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La protesta sindical coincidió con una nueva movilización por el derecho a la vivienda, cuyos participantes comenzaron a instalar tiendas de campaña en la misma plaza del Rossio, en solidaridad con las acampadas organizadas durante la última semana en Oporto.

Los organizadores de esta segunda protesta anunciaron su intención de permanecer en la plaza hasta que las autoridades los obliguen a abandonarla.

La coincidencia de ambas movilizaciones refleja el creciente malestar social por las dificultades para acceder a una vivienda en Portugal, donde los elevados alquileres y los bajos salarios se han convertido en uno de los principales motivos de contestación al Ejecutivo.

La tensión aumentó esta semana en Oporto después de una intervención policial para desalojar una acampada en la plaza de Don João I, que dejó decenas de heridos, según los organizadores, y cuya actuación está siendo investigada por la Inspección General de la Administración Interna.

Oliveira expresó su solidaridad con los movimientos por la vivienda y vinculó las dificultades para pagar los alquileres con la insuficiencia de los salarios.

La jornada de protestas constituye un nuevo desafío social para el Gobierno de Montenegro, en pleno debate presupuestario y en medio de las críticas de sindicatos y partidos de la oposición por el deterioro del poder adquisitivo y las dificultades de acceso a la vivienda. EFE

(foto) (vídeo)