La Casa de América Latina de París pelea por sobrevivir a semanas de tener un nuevo casero

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Antonio Torres del Cerro

París, 15 oct (EFE).- Representantes de la política y la cultura latinoamericanas han urgido al Gobierno francés a intervenir para salvar a la Casa de América Latina en París, cuyos dos palacetes del siglo XVIII, propiedad del Banco de Francia y valorados en 100 millones de euros, están cerca de ser adjudicados a un comprador privado.

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La Maison de l'Amérique Latine (MAL) de París celebró este jueves un 80.º aniversario agridulce. Su existencia está en juego hasta finales de 2026, cuando se conozca al ganador de la licitación.

El adjudicatario no estará obligado a mantener las actividades de la MAL, que ha recibido a personalidades como el expresidente de Bolivia Evo Morales y el fallecido presidente de Venezuela Hugo Chávez, y celebra durante todo el año exposiciones y actos culturales relacionados con la región.

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Entre los candidatos a comprar los 6.791 metros cuadrados de los palacetes de Varengeville y Amelot de Gournay figuran dos de las mayores fortunas francesas: Xavier Niel y Bernard Arnault.

Ante el incierto devenir de la institución y la aparente inacción del Gobierno francés y del presidente, Emmanuel Macron, las embajadoras de México y de Panamá en Francia, Blanca Jiménez Cisneros y Joanna Villarreal, respectivamente, asistieron al acto conmemorativo de los 80 años de la institución.

Varias legaciones latinoamericanas en Francia han impulsado una petición para que la Casa de América Latina no baje el telón.

Consultadas por EFE, fuentes diplomáticas de estos países explicaron que la MAL es fundamental sobre todo para las pequeñas embajadas que carecen de medios para realizar actos culturales y exposiciones en París, una ciudad con altos precios inmobiliarios.

"Es una pena que justo el año en el que hacemos 80 años la casa desaparezca. Nosotros lucharemos hasta el final", declaró el actual presidente de la MAL, Jean-Marc Laforêt, quien desveló algunas de las personalidades que han firmado la petición pública para salvar la entidad.

Entre las algo más de 25.000 firmas, Laforêt citó la de la expresidenta de Chile Michelle Bachelet y las de tres ex primeros ministros franceses, Dominique de Villepin, Bernard Cazeneuve y Jean-Marc Ayrault, entre otros.

Esperado en la cita de hoy, el expresidente socialista François Hollande (2012-2017) causó baja de última hora.

En el mismo acto, el presidente histórico de la Casa de América Latina, el exembajador francés Alain Rouquié, defendió el papel "autónomo e independiente" de la institución, que cuenta con financiación pública de Exteriores, pero cuya principal fuente de ingresos ha sido el alquiler de los salones de los palacetes, justamente lo criticado por los detractores de la MAL.

"Hemos querido ser libres y eso nos ha llevado a hacer esfuerzos", incidió Rouquié, cuyo liderazgo en la MAL fue cuestionado por medios franceses como Le Figaro y por una senadora francesa a causa de una supuesta falta de transparencia en el modelo de gestión a través de la Asociación para la Fundación Francia-América Latina (AFFAL).

Rouquié dijo que continuar en la misma sede, con el modelo de negocio de alquiler de salones, es esencial para que la casa siga funcionando.

El antiguo embajador contó que hace 23 años que el Banco de Francia intenta "echar" a la Casa de América Latina de la sede que ocupa desde hace 60 años (entre 1946 y 1965 estuvo en un edificio de la avenida Iéna).

En 2003, por ejemplo, fue necesaria la intervención del entonces presidente francés, Jacques Chirac, quien pidió a su ministro de Exteriores de la época, Dominique de Villepin, que frenara la venta.

Una de las figuras emergentes en la escena cultural latinoamericana en Francia es la exdiputada francoargentina Paula Forteza.

Hoy fundadora del colectivo Artivistas, destacó la importancia de la MAL para la región y le dio también una dimensión geopolítica. "Cuando crece la extrema derecha en el mundo, espacios como este son especialmente importantes", señaló la exparlamentaria.

La artista plástica de origen boliviano Kenia Almaraz Murillo y la especialista en arte latinoamericano Christine Frérot también defendieron el rol de la institución.

Frérot la comparó con el Instituto del Mundo Árabe, un centro "muy financiado por fondos públicos". La Casa de América Latina recibe una subvención anual de 25.000 euros, según datos de Exteriores de 2025.

La institución fue fundada por iniciativa del que fuera presidente francés Charles de Gaulle en 1946 como reconocimiento a la ayuda que Latinoamérica y el Caribe prestaron a la Francia Libre durante la II Guerra Mundial. EFE

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