Lufthansa afianza su liderazgo europeo con TAP y refuerza su apuesta por el Atlántico

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Lisboa, 14 oct (EFE).- Lufthansa afianza su posición como primer grupo aéreo europeo por ingresos tras su elección hoy para la privatización parcial de la portuguesa TAP, una operación que reforzará su presencia en el Atlántico y abre para la compañía portuguesa una etapa de crecimiento, aunque su culminación deberá esperar previsiblemente hasta 2028.

El grupo alemán transportó 135 millones de pasajeros y facturó 39.600 millones de euros en 2025. TAP, con 16,7 millones de viajeros ese año, aportará una red especialmente valiosa en Brasil y una plataforma en Lisboa para las conexiones entre Europa, América y África.

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La dimensión de Lufthansa ofrece a TAP una estructura comercial, industrial y financiera mucho mayor. El reto para Portugal será convertir esa escala en inversiones y conexiones, mientras su aerolínea busca una rentabilidad todavía vulnerable al aumento de los costes.

Cuando se materialice su incorporación, TAP se convertirá en la sexta aerolínea de red del grupo, junto a Lufthansa, Swiss, Brussels Airlines, Austrian Airlines e ITA Airways.

Lufthansa dispone de 737 aviones y sirve unos 330 destinos en alrededor de cien países, mientras que TAP aportará inicialmente 101 aeronaves y más de noventa destinos, con las conexiones brasileñas como principal atractivo.

Al operar con TAP, Lufthansa alcanzará el 20 % de cuota en las rutas entre la Unión Europea y Sudamérica, frente al 9 % actual, reforzando así su competencia con IAG Iberia y Air France-KLM, grupo este último que ha sido derrotado en la licitación portuguesa.

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La continuidad de TAP en Star Alliance facilitará la aproximación comercial. Lufthansa también solicitará su incorporación a la asociación transatlántica con United Airlines.

La propuesta alemana contempla aumentar la flota de TAP a 117 aviones en 2035 y a 130 después de ese año, con la apertura del nuevo aeropuerto de Lisboa, prevista inicialmente para 2037.

La inversión, que se sumaría al precio de compra de las acciones, podría alcanzar los 4.000 millones de euros e incluye la transferencia de hasta ocho Airbus A350-900 después de 2030.

El calendario vincula parte de la expansión a la futura infraestructura aeroportuaria en Lisboa, ya que disponer de más aviones exigirá capacidad para operarlos y organizar las conexiones.

Lufthansa propone además crear una escuela de aviación militar y civil en la base de Tancos, situada a 130 kilómetros al norte de Lisboa, con unos 200 empleos y una inversión de cientos de millones de euros para renovar las instalaciones.

El proyecto se suma a la unidad de Lufthansa Technik en construcción en Santa Maria da Feira, cerca de Oporto.

El procedimiento de privatización parcial reserva un 44,9 % al inversor y hasta un 5 % a los trabajadores. El comprador podrá adquirir las acciones que estos no suscriban, mientras el Estado conservará inicialmente al menos el 50,1 %.

Pero Lufthansa plantea además una segunda fase para alcanzar el cien por ciento, y ofrece 863 millones de euros por el 50,1 % restante y una participación para el Estado portugués del 5 % en el grupo alemán, valorada en la propuesta en 488 millones.

TAP llega a esta transformación tras completar su reestructuración, pero con pérdidas semestrales de 99,2 millones de euros, pese a aumentar sus ingresos un 4,3 %, hasta 2.039,8 millones.

En tanto, Lufthansa perdió 542 millones hasta junio, frente a los beneficios de 127 millones de un año antes, debido fundamentalmente a la subida de los combustibles y las huelgas.

Para ejecutar la operación de compra del 44,9 % de TAP aprobada hoy por el Gobierno del primer ministro Luís Montenegro, antes deberán aprobarse los contratos y obtenerse las autorizaciones regulatorias.

El ministro de Finanzas, Joaquim Miranda Sarmento, prevé que el proceso pueda cerrarse en 2028, ya que el examen de la Comisión Europea podría durar entre dieciocho y veinticuatro meses. EFE