Salvini maniobra para conservar el control de su partido entre pugnas y sangría de votos

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Roma, 13 oct (EFE).- El líder del partido ultraderechista italiano Liga y actual vicepresidente del Gobierno, Matteo Salvini, maniobra para tratar de controlar su propia formación, en medio de una dura y discreta pugna interna y de una grave sangría de votos.

Salvini anunció en la noche del lunes su dimisión como secretario de la Liga, según fuentes del partido, aunque se trata de una treta para poder optar a la reelección en un congreso extraordinario que él mismo ha convocado para los días 24 y 25 de octubre.

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En estas dos semanas, la administración de la formación será tarea de su tesorero y vicesecretario vicario, Alberto Di Rubba.

La intención del político ultraderechista es apuntalar su liderazgo de cara a la campaña de las elecciones generales de 2027.

Salvini controla la Liga desde 2013, cuando tomó las riendas del partido para convertirlo en una fuerza nacionalista de extrema derecha renegando de las pretensiones secesionistas de la antigua Liga Norte (fundada en los Noventa para perseguir la independencia de la Italia septentrional).

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En un primer momento logró resucitar la formación con sus ataques a la inmigración y a la Unión Europea, pasando del 4 % de votos que tenía por entonces a rozar el 18 % en las elecciones generales de 2018, cuando llegó por primera vez al Gobierno, como vicepresidente, en coalición con los populistas del Movimiento 5 Estrellas (M5S).

La Liga de Salvini regresó al poder en 2022 gracias al triunfo de su coalición con los ultraderechistas Hermanos de Italia de Giorgia Meloni y la conservadora Forza Italia de Antonio Tajani.

Sin embargo, la actual Liga está muy lejos de la fuerza que tenía hace apenas unos años y los últimos sondeos la sitúan como séptima en intención de voto, en torno al 5,6 %.

Salvini se ha visto superado por su aliada y primera ministra, Meloni, y también por la irrupción de la nueva formación ultra italiana, Futuro Nacional, del general Roberto Vannacci, a quien él mismo apadrinó y dio un escaño en el Parlamento Europeo en 2024.

Esta crisis ha inquietado en las filas de Liga, sobre todo entre los presidentes de las regiones del norte italiano, donde esta formación fue hegemónica en el pasado y que piden un mayor peso en las decisiones del partido.

Entre los críticos están el gobernador de Friuli Venecia Julia, Massimiliano Fedriga, o el de la rica Lombardia, Attilio Fontana, que ha llegado incluso a deslizar que lo oportuno sería una retirada del líder ante los últimos descalabros en las urnas.

No obstante, Salvini aspira a mantener su liderazgo dentro de la Liga en el próximo congreso, algo que se da casi por descontado, ya que por el momento nadie ha presentado una candidatura alternativa. EFE