Ceuta (España), 13 oct (EFE).- Felipe VI recalcó este martes la españolidad irrenunciable de las ciudades norteafricanas de Ceuta, que visitó con la reina Letizia, y de Melilla, y señaló que España y la Unión Europea (UE) tienen la voluntad y la responsabilidad de mantener una buena relación de confianza y respeto mutuos con Marruecos.
"La soberanía y la integridad territorial de nuestro país no son negociables, son indiscutibles", subrayó el rey de España en unas palabras dirigidas a una representación de ceutíes, unas 300 personas, en un visita histórica a esta ciudad, afectada por una grave crisis socieconómica desde que más de 80.000 personas entraran en avalancha desde Marruecos el 30 y el 31 de julio pasado.
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El jefe del Estado tuvo también palabras para Marruecos al decir que España y la UE desean mantener un buen trato de vecindad con este país, "de provecho y de progreso para ambos lados de la frontera".
Una relación basada y sostenida siempre, prosiguió, "en la confianza y el respeto mutuos y con el objetivo de promover la estabilidad, la paz y seguridad regionales".
Hacerlo posible exige buena fe por ambas partes, incidió el monarca, y España tiene el firme propósito de seguir haciendo cuanto esté en su mano para que así sea, pero siempre a partir de esos principios.
"Ceuta es España y Ceuta es Europa" y, por eso, cualquier amenaza que sufra, es una amenaza al conjunto de la UE, sintetizó Felipe VI, que pernoctará con la reina Letizia en esta ciudad, antes de desplazarse a Melilla mañana, miércoles.
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Felipe VI dijo que quienes entraron ilegalmente en Ceuta deben regresar cuanto antes, además de advertir de que los migrantes han de ser tratados siempre con dignidad y humanidad y las garantías legales.
"Quienes entraron irregularmente en nuestro país deben -como regla de principio- regresar a su lugar de origen, lo antes posible", señaló.
Demandó, además, que se les debe exigir un "respeto escrupuloso de las normas de convivencia ciudadana y de los derechos y libertades de los ceutíes" mientras permanezcan en España.
Así, Felipe VI reclamó "unidad institucional" para aplicar soluciones "prácticas y tangibles" a la situación de Ceuta. Una gran mayoría de los migrantes regresó poco después a Marruecos y otros lo hicieron paulatinamente, pero aún queda en la ciudad autónoma española un número indeterminado, como más de 3.000 menores de edad que son atendidos por los servicios públicos locales.
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Antes, en un cementerio musulmán, los reyes homenajearon a los migrantes ahogados cuando intentaban llegar a nado a la costa española aquellos días, de los que unos 90 están enterrados en ese lugar, la mayoría sin identificar. También visitaron un colegio infantil con un 70 % de alumnado musulmán.
Los reyes de España se volcaron hoy con Ceuta en un viaje histórico para apoyar a la población y las autoridades locales por la situación que sufre desde la avalancha migratoria de hace dos meses y medio.
El presidente de Ceuta, Juan Vivas, que entregó las llaves de la ciudad a los reyes, la definió como una "olla a presión que, en cualquier momento, puede estallar".
Felipe VI y la reina Letizia aseguraron, al firmar en el Libro de Honor del Ayuntamiento, que saldaban una "deuda" con esta visita, "largamente deseada y pendiente", y con la que quisieron transmitir el compromiso con el futuro de los ceutíes, que es "el futuro de España", en este momento de dificultad.
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El sentimiento era recíproco, pues el viaje real era anhelado desde hacía tiempo por los ceutíes, que derrocharon entusiasmo para recibir a los reyes y sentirse reconfortados por su presencia en calles abarrotadas y llenas de banderas de España y Ceuta.
Felipe VI mostró su emoción por este viaje, que los reyes ya planeaban para este mismo año antes de la avalancha migratoria, el primero a las dos ciudades norteafricanas españolas desde que fuera proclamado rey, en 2014.
El rey valoró, y con él "toda la sociedad española", el temple y coraje de los ceutíes, además de su "ejercicio cotidiano de la convivencia, por encima de razas, lenguas y religiones".
Para terminar, transmitió "un mensaje de serenidad y de confianza" en España y sus instituciones, con "el compromiso pleno, permanente e inequívoco de la Corona".
Ceuta (España), 13 oct (EFE).- Los reyes de España homenajearon este martes, en el cementerio musulmán de Sidi Embarek, a los migrantes fallecidos en el mar los pasados 30 y 31 de julio durante la entrada masiva de más de 80.000 personas en la ciudad de Ceuta desde Marruecos, de los que 90 están enterrados allí.
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Felipe VI y la reina Letizia acudieron al lugar donde yacen los primeros 18 muertos que se recuperaron, así como otros 72 para los que el Ayuntamiento de la ciudad autónoma española ubicada en el norte africano tuvo que actuar de urgencia en estas instalaciones, la mayoría sin identificar. Entre ellos se encuentran los cuerpos de una mujer y un niño.
La ciudad los recuerda con una placa que preside las primeras 18 tumbas, en la que se lee: "Aquí descansan quienes perdieron la vida los días 30 y 31 de julio de 2026 en las costas de Ceuta".
Los reyes tuvieron un momento de recogimiento ante las tumbas en compañía de los representantes de las cuatro confesiones religiosas que conviven en Ceuta: cristiana, musulmana, judía e hindú.
El representante de la religión musulmana explicó a los reyes el proceso de estos enterramientos.
Unos 90 de los migrantes ahogados cuando intentaba entrar a nado se encuentran enterrados con un número asignado, muchos de ellos en la parte nueva de este cementerio, situado junto a la principal mezquita de la ciudad.
El número total de muertos sería de 141, según algunas estimaciones, entre los que perecieron en aguas españolas y marroquíes.
A la salida, los reyes saludaron a los centenares de ceutíes que los aclamaban en el barrio de este cementerio, de mayoría musulmana.
Felipe VI y la reina Letizia visitan la ciudad norteafricana española como gesto de solidaridad con sus autoridades y la población, que sufre una grave crisis socioeconómica a causa de la entrada masiva de migrantes hace dos meses y medio.
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La mayor parte regresaron a Marruecos, pero en la ciudad quedó un número indeterminado de estas personas, entre ellas más de 3.000 menores de edad, que son atendidos por los servicios públicos de protección.
Ceuta (España), 13 oct (EFE).- Los reyes de España aseguran que saldan una deuda con la visita "largamente deseada y pendiente" de este martes a la ciudad norteafricana de Ceuta, con la que quieren transmitir "el compromiso de todo el país con el futuro de los ceutíes, que es el futuro de España".
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Felipe VI y la reina Letizia escribieron estas palabras y firmaron en el libro de honor del Ayuntamiento de Ceuta antes de recibir las llaves de la ciudad española, que a finales de julio pasado sufrió una avalancha migratoria de más de 80.000 personas desde Marruecos, de las que una gran mayoría regresaron ya.
Los reyes agradecen hoy el cariño de los ceutíes "en una visita largamente deseada y pendiente", la primera del reinado de Felipe VI, que comenzó en 2014.
"Había una deuda que hoy saldamos, al tiempo que transmitimos la cercanía y el afecto de toda España", aseguraron.
También señalaron que han estado muy atentos y pendientes de las circunstancias tan difíciles que los ceutíes han padecido estos últimos meses, y reflejaron que quieren mostrar "el compromiso de todo el país con el futuro de los ceutíes, que es el futuro de España".
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A su vez, el presidente de Ceuta, Juan Vivas, agradeció esta visita real histórica, que contribuirá "a generar confianza donde más se necesita" para resistir y para "alumbrar la salida del túnel en el que, desde hace dos meses y medio", se encuentra la ciudad.
De esta manera aludió a la grave crisis socioeconómica causada por la entrada masiva de migrantes el 30 y 31 de julio, de los que aún quedan un número indeterminado en la ciudad. Más de 3.000 son menores de edad atendidos por los servicios públicos de protección.
Los ceutíes, explicó Vivas, viven ahora el momento "más difícil" de su historia reciente después de que esas miles de personas "fueron utilizadas para vulnerar" la frontera y la integridad territorial españolas.