Gran tensión en un centro de refugiados de Sudáfrica por protestas contra la inmigración

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Nairobi, 8 oct (EFE).- Una gran tensión se vivió este jueves en los alrededores del Centro de Recepción de Refugiados de Durban, en el este de Sudáfrica, donde grupos contrarios a la inmigración irregular bloquearon el acceso a las instalaciones y cientos de solicitantes de asilo tuvieron que abandonar la zona por motivos de seguridad.

Una fuerte presencia policial, incluidos agentes antidisturbios, se desplegó en la calle Che Guevara, donde se encuentra el centro, ante las nuevas protestas convocadas este jueves, informaron medios sudafricanos.

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Algunos de los manifestantes acudieron con palos y otros objetos e increparon a personas que intentaban acceder al edificio para tramitar solicitudes de asilo, por lo que la Policía aconsejó a cientos de extranjeros que se marcharan de la zona.

El movimiento March and March, uno de los grupos que participa en las movilizaciones, reclamó que el Gobierno endurezca las medidas contra la inmigración irregular y traslade los centros de recepción de refugiados desde las ciudades hacia las fronteras.

Su líder, Jacinta Ngobese-Zuma, aseguró que algunos manifestantes pasaron la noche en las inmediaciones del centro y advirtió de que continuarán con las protestas.

"Tenemos derecho a expresar nuestro descontento en nuestro país, y de eso trata la democracia. Seguiremos manifestándonos hasta que el Gobierno encuentre una salida a este problema", afirmó Ngobese-Zuma, citada por medios locales.

La líder antiinmigración acusó, además, al Ejecutivo de actuar con lentitud frente a la inmigración irregular y sostuvo que los centros deberían dedicarse primero a resolver los expedientes pendientes.

El aumento de solicitantes de asilo también ha provocado largas colas en otros centros del país.

En Gqeberha (sur), en la provincia del Cabo Oriental, la Policía utilizó este jueves granadas aturdidoras para dispersar a un grupo de unas treinta personas que se acercó a cientos de solicitantes que esperaban ante otro centro de recepción.

Entre quienes acudieron a esas instalaciones había ciudadanos de Etiopía y Eritrea, algunos de los cuales aseguraron a la televisión pública SABC haber dejado sus países "por guerras y conflictos" y denunciaron que sufren prejuicios y problemas con las fuerzas de seguridad sudafricanas por su documentación.

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En paralelo, el Gobierno anunció que comenzará en diciembre a trasladar gradualmente los centros de recepción de refugiados hacia zonas fronterizas.

La ministra de Justicia, Mmamoloko Kubayi, que preside el Comité Interministerial sobre Migración, explicó que el objetivo es que las solicitudes se tramiten en los puntos de entrada al país, de modo que quienes sean rechazados puedan regresar sin haber accedido al interior de Sudáfrica.

Los solicitantes cuyo caso sea admitido podrán, en cambio, ingresar en territorio sudafricano.

Unos 180.000 ciudadanos de Zimbabue, Malaui, Ghana, Mozambique, Nigeria, Kenia, Uganda, Tanzania y la República Democrática del Congo (RDC) han sido repatriados a sus países de origen en los últimos meses en el marco de una ola de xenofobia contra migrantes africanos, según datos oficiales proporcionados por los respectivos gobiernos.

Las tensiones xenófobas son un problema recurrente en Sudáfrica y han desembocado en oleadas violentas en varias ocasiones en los últimos años con decenas de muertos, especialmente en los barrios más vulnerables de algunas ciudades. EFE