Familiares reciben a marineros del USS Abraham Lincoln tras larga misión en Oriente Medio

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Los Ángeles, 8 oct (EFE).- Familiares de marineros del portaaviones USS Abraham Lincoln recibieron este jueves en San Diego (California) a la tripulación, tras un despliegue de casi diez meses relacionado con el conflicto con Irán y marcado por denuncias sobre las condiciones del buque después del prolongado periodo fuera de puerto.

El portaaviones de la clase Nimitz y propulsión nuclear arribó como esta estaba previsto a la Estación Aérea Naval de North Island, en Coronado, condado de San Diego, con alrededor de 5.000 marines y marineros estadounidenses a bordo.

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"Nuestro épico despliegue termina hoy y lo que este equipo logró es asombroso. La Nación Lincoln llevó a cabo importantes operaciones de combate, forzó el bloqueo naval y demostró la presencia y el poder del grupo de ataque de portaaviones y de múltiples flotas numéricas, todo ello manteniendo un ritmo operativo sin precedentes", indicó en una rueda de prensa el capitán Daniel J. Keeler.

El capitán estadounidense quiso destacar el sacrificio de la tripulación, que permaneció fuera del país por 322 días y permaneció 286 días consecutivos en alta mar.

La misión regresó con un saldo de "cero aeronaves perdidas, cero daños en combate, cero vidas perdidas. Cada marinero e infante de marina que partió en este despliegue regresa a casa", agregó.

Keeler explicó que la mayor parte de los informes sobre las preocupaciones en relación a los problemas de salud que reportaron algunos tripulantes ocurrieron en marzo y abril, y se aseguró que el equipo tuvo suficiente comida y todos los suministros "necesarios para librar el combate".

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El USS Abraham Lincoln zarpó en noviembre de San Diego (California) y fue desplegado a finales de enero en aguas del golfo Pérsico, según la Marina estadounidense, en medio del aumento de tensiones entre Washington y Teherán.

Durante la guerra iniciada por EE.UU. e Israel el 28 de febrero, y que continúa siete meses después, los marines llevaron a cabo misiones de patrulla, bloqueo y operaciones aéreas, de acuerdo con el Pentágono.

Su larga travesía por Oriente Medio desató preocupaciones –a las que la Casa Blanca quitó peso recientemente– sobre las condiciones a bordo y el estado de los militares.

El secretario de la Marina, Hung Cao, admitió que se registraron "un pequeño número de casos de (problemas de) salud mental", si bien remarcó que nadie perdió la vida durante el despliegue.

El buque arribó a su base cuatro días después de que Trump declarara que Irán puede "destruir" a Los Ángeles y San Diego "como pequeño precio a pagar" en el conflicto con dicho país.

Los comentarios levantaron críticas de líderes de San Diego, incluidos congresistas republicanos, que advirtieron que el condado era la casa de una de las bases militares más importantes del país.

El portaaviones completó el segundo despliegue más largo desde la Guerra de Vietnam. EFE