De 12 años de cárcel a la absolución: qué penas pide la Fiscalía por la muerte de Maradona

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Buenos Aires, 8 oct (EFE).- La Fiscalía solicitó este jueves penas de entre cuatro y doce años de prisión para seis de los siete profesionales de la salud acusados por la muerte de Diego Armando Maradona y pidió la absolución del restante, al considerar que no tuvo responsabilidad en las decisiones sobre el tratamiento del astro.

Durante sus alegatos finales, los fiscales describieron la atención domiciliaria que recibió Maradona durante sus últimas dos semanas de vida como un tratamiento "anárquico", marcado por la "desorganización absoluta", y atribuyeron a los acusados distintas acciones y omisiones que, según sostuvieron, contribuyeron a su fallecimiento.

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Estas son las penas solicitadas para cada uno de los siete imputados y los principales argumentos expuestos por la Fiscalía para fundamentar sus pedidos:

El neurocirujano Leopoldo Luque fue señalado como el médico de cabecera de Maradona por una cantidad de prueba "abrumadora", en palabras de la Fiscalía, que lo consideró uno de los dos jefes de un tratamiento domiciliario "caótico", "deficiente" y "temerario".

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"Luque hizo todo lo posible para que las cosas salgan mal", afirmó el fiscal Patricio Ferrari y lo acusó de no profundizar en los estudios recomendados por un cardiólogo, no gestionar el ingreso del paciente en un centro de rehabilitación especializado y de disponer el traslado a una vivienda sin condiciones para un tratamiento de alta complejidad, como correspondía a la vulnerabilidad del paciente.

La Fiscalía solicitó para él doce años de prisión y diez de inhabilitación profesional por el delito de homicidio simple con dolo eventual.

Nancy Forlini, coordinadora de cuidados domiciliarios de la empresa de medicina privada Swiss Medical, fue señalada como la otra responsable del tratamiento que recibió el ídolo en aquella vivienda.

"No verificó las condiciones edilicias y funcionales del lugar a donde llevaron a Maradona, no dotó al domicilio de equipamientos mínimos para reanimación, electrocardiograma, laboratorio o ambulancia, ni profesionales especializados", consideró el fiscal.

A su vez, destacó que "generó desconexión entre todos los profesionales", que no compartía con los médicos los informes diarios de enfermería y que no actuó ante la hipertensión y la taquicardia registradas durante la semana previa a la muerte.

La Fiscalía pidió para ella diez años de prisión y otros diez de inhabilitación por el delito de homicidio simple con dolo eventual.

Al igual que Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov fue acusada de no gestionar el ingreso del paciente en una clínica y de disponer un tratamiento domiciliario en una "vivienda inadecuada" y "sin luego verificar su viabilidad".

Según los fiscales, avaló el retiro de los acompañantes terapéuticos, ignoró los signos compatibles con una insuficiencia cardíaca (edema, hinchazón, disnea, voz robótica, fatiga) y falsificó documentos relativos al tratamiento.

La Fiscalía solicitó para Cosachov ocho años de prisión y diez de inhabilitación profesional por los delitos de homicidio simple con dolo eventual y falsedad ideológica.

El psicólogo Carlos Díaz fue acusado de invadir competencias médicas, recomendar que la actuación de los enfermeros quedara limitada al suministro de medicación, ocultar a la familia el verdadero estado del paciente e impedir el contacto con él durante los últimos días, entre otras cuestiones.

"Restringió el acceso al paciente de sus familiares y de médicos de otras especialidades priorizando las pautas de aislamiento de su tratamiento psicológico", aseveró el fiscal.

La Fiscalía solicitó para Díaz cinco años de prisión y diez de inhabilitación profesional por el delito de homicidio culposo.

Mariano Perroni, jefe de enfermeros, fue acusado de no controlar el cumplimiento del servicio y de no supervisar a los profesionales a su cargo.

Según los fiscales, Perroni participó en una modificación de las hojas de enfermería correspondientes al día de la muerte de Maradona y no actuó ante las objeciones del paciente a que una de las enfermeras le controlara los signos vitales.

La Fiscalía solicitó para Perroni cuatro años de prisión y ocho de inhabilitación profesional por el delito de homicidio culposo.

El enfermero Ricardo Almirón fue apuntado por no haber advertido síntomas evidentes de insuficiencia cardíaca, haber consignado falsamente que el paciente había sido revisado, no haber realizado el cambio de guardia conforme al protocolo y no haber realizado controles vitales el día del fallecimiento que podrían haber salvado la vida del paciente.

La Fiscalía solicitó para Almirón cuatro años de prisión y ocho de inhabilitación profesional por el delito de homicidio culposo.

La Fiscalía retiró los cargos contra el médico clínico Pedro Di Spagna, convocado como interconsultor por la empresa Swiss Medical, al considerar que "no revistió el carácter de coordinador ni de médico de cabecera" y "no ha tenido potestad ni decisión para encaminar la salud del paciente".

Di Spagna visitó a Maradona el 12 de noviembre y recomendó estudios. El 18 regresó al domicilio, pero no fue recibido por el paciente.