Alexandra Spanu
Bucarest, 4 oct (EFE).- Rumanía cumple cinco meses sin un Gobierno con plenos poderes, lo que alimenta el descontento ciudadano y da alas a los ultranacionalistas en un período de inestabilidad política que se prolonga desde la inédita anulación de las elecciones presidenciales de 2024.
PUBLICIDAD
El Parlamento rechazó a mediados de semana el Ejecutivo propuesto por el eurodiputado conservador Siegfried Mureșan, en el segundo intento de investidura fallido desde la caída del Gobierno del también conservador Ilie Bolojan el pasado 5 de mayo.
Mureșan contaba con el apoyo del conservador Partido Nacional Liberal (PNL), la centrista Unión Salvar Rumanía (USR) y la formación de la minoría húngara (UDMR), pero los 182 diputados que sumó quedaron muy por debajo de los 233 necesario para convertirse en primer ministro.
PUBLICIDAD
Los diputados del Partido Socialdemócrata (PSD), la mayor fuerza parlamentaria, estuvieron presentes pero no votaron, mientras que los de la ultranacionalista Alianza para la Unión de los Rumanos (AUR), la segunda fuerza de la cámara, se ausentaron.
El presidente rumano, el europeísta Nicușor Dan, ha convocado nuevas consultas con los partidos para este lunes, cuando prevé proponer otro candidato a primer ministro.
Desde mayo ha designado a tres aspirantes: uno renunció antes de acudir al Parlamento y los otros dos fueron rechazados.
La actual crisis estalló cuando el PSD abandonó el Gobierno de gran coalición con conservadores, centristas y la minoría húngara en protesta contra las medidas de austeridad impulsados por Bolojan para rebajar el déficit.
Poco después, los socialdemócratas se aliaron con los ultranacionalistas para aprobar una moción de censura que tumbó al Ejecutivo en mayo.
El bloqueo político se produce en un país cuya economía crecerá apenas un 0,1 % este año y con la mayor inflación de la Unión Europea (UE), con una prevista subida media de los precios del 7 % en 2026.
PUBLICIDAD
Bruselas advierte de que la inestabilidad puede erosionar la confianza de los inversores y dificultar la reducción del déficit de Rumanía, que con el 7,9 % en 2025 fue el mayor de la UE.
La parálisis también ha frenado reformas para acceder a fondos europeos y el país ha perdido 770 millones de euros por no aprobar medidas legislativas antes de septiembre.
La ausencia de Gobierno coincide con un profundo descontento social: el 88 % de los rumanos cree que el país va en la dirección equivocada, según un sondeo reciente.
Esa misma encuesta sitúa a AUR en cabeza con un 36 % en la intención de voto, muy por delante del PSD (23 %), el PNL (16 %) y la USR (8 %).
El avance de la ultraderecha explica la resistencia del presidente europeísta a convocar ya elecciones anticipadas en el segundo país más pobre de la UE.
"Volverá a celebrar consultas porque no quiere convocar elecciones anticipadas, ya que, de hacerlo, la estructura del Parlamento cambiaría por completo", explica a EFE el analista político Radu Delicote.
Con unos 19 millones de habitantes, el país es un miembro estratégico de la OTAN en el flanco oriental de la UE y ha desempeñado un papel importante en el apoyo a Ucrania, con el que comparte 600 kilómetros de frontera.
PUBLICIDAD
El líder de AUR, George Simion, se opone a esa ayuda y mantiene un discurso muy crítico con las instituciones europeas.
Ante la incapacidad de conservadores, centristas y la formación de la minoría húngara para reunir una mayoría, el PSD vuelve a ser decisivo, ya que cualquier Gobierno necesita de su visto bueno.
Los socialdemócratas se han mostrado ahora dispuestos a asumir responsabilidades de Gobierno, aunque reclaman un cambio de rumbo económico.
La inestabilidad política actual tiene sus raíces en el convulso ciclo electoral anterior.
En diciembre de 2024, las elecciones presidenciales fueron anuladas por sospechas de injerencia extranjera, después de que el ultranacionalista prorruso Calin Georgescu ganara inesperadamente la primera vuelta.
Documentos desclasificados de inteligencia apuntaron a una campaña coordinada en internet que señalaba a Rusia en la que Georgescu dijo no haber gastado ni un euro.
Los comicios se repitieron en mayo de 2025 y dieron la victoria a Dan, que derrotó a Simion en la segunda vuelta.
Dan encargó entonces formar Gobierno a Bolojan, que reunió una amplia coalición proeuropea integrada por todos los partidos europeístas, mientras AUR quedó en la oposición.
Georgescu se encuentra ahora en prisión preventiva acusado de fraude y afronta además otras causas judiciales, aunque Simion, que prometió nombrarlo primer ministro si ganaba la presidencia, exige su liberación como condición para apoyar cualquier Ejecutivo.
Delicote considera que la salida a la crisis sería un primer ministro respaldado por el PSD y tolerado por las demás formaciones europeístas o una coalición de los socialdemócratas con los ultranacionalistas, mientras que los medios rumanos apuntan también a un primer ministro tecnócrata. EFE
PUBLICIDAD
(foto)
Últimas Noticias
Illa informa de que una persona ha muerto en Tordera (Barcelona) a causa del temporal de lluvia

Mery Turiel se casa en la más absoluta intimidad y comparte las primeras imágenes de su boda

Irán dice que aún estudia la propuesta de EEUU transmitida por Catar
Merz pide a Putin en Kiev que pare su "guerra sin sentido"
El presidente argelino confirma que envió apoyo militar a Níger durante el intento de golpe de Estado en agosto
