Ivan Blazhevski
Skopie, 4 oct (EFE).— Las elecciones generales celebradas este domingo en Bosnia-Herzegovina se saldaron sin grandes sorpresas y perfilan la continuidad del mapa político dominado por los partidos nacionalistas de las tres comunidades constituyentes del país balcánico, candidato a la adhesión a la Unión Europea (UE).
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A falta del escrutinio definitivo, los resultados parciales tras más del 80 % de los votos divulgados por la Comisión Electoral Central (CIK), confirman la hegemonía de las formaciones históricas que representan a bosniacos (musulmanes), serbobosnios y bosniocroatas, sofocando las expectativas de un cambio de rumbo institucional que desbloquee el estancamiento político y el proceso de integración en la UE.
Unos 3,4 millones de ciudadanos estuvieron convocados a las urnas para elegir a los miembros de la cúpula estatal y más de 500 cargos públicos en los diversos niveles institucionales del complejo Estado diseñado y establecido tras la firma de los Acuerdos de Paz de Dayton (EE.UU.), que pusieron fin a la guerra bosnia en 1995.
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Se trata de un Estado único pero descentralizado, dividido en dos entidades autónomas: la Federación de Bosnia-Herzegovina -el ente de musulmanes y croatas- y la República Srpska, la entidad serbobosnia.
Además de la Presidencia tripartita central —integrada por un musulmán, un croata y un serbio— y los 42 miembros de la Cámara de Representantes del Parlamento estatal, los votantes eligieron también a los miembros de la Cámara de Representantes de la Federación, la Asamblea Nacional de la República Srpska, al presidente y vicepresidentes de esa entidad y las asambleas de los diez cantones de la Federación.
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Más de 500 cargos públicos se eligieron en uno de los sistemas electorales más complejos del mundo.
Los actuales integrantes de la presidencia colegiada, Denis Bećirovic, un socialdemócrata que ocupa el cargo como representante de la comunidad bosniaca (musulmana), y Zeljka Cvijanovic, en representación de los serbobosnios, renovaron su mandato, mientras que la candidata nacionalista croata Darijana Filipovic sustituirá al socialdemócrata Zeljko Komisic.
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En el Parlamento Estatal, la conservadora y centralista Alianza de Acción Democrática (SDA), liderada por Bakir Izetbegovic, conquistó el 31,53 %, seguido del SDP (15,47 %) y el HDZ BiH y sus aliados, que suman el 13,36 %.
En la República Srpska, la secesionista y prorrusa Alianza de Socialdemócratas Independientes (SNSD, en serbio) consolidó el control del poder conquistando los principales cargos de la mano del actual presidente, Savo Mimic, apadrinado por el hombre fuerte del partido, Milorad Dodik
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Dodik, expresidente inhabilitado por el Tribunal Constitucional el año pasado después de que fuera condenado por desafiar las decisiones del enviado internacional que supervisaba el acuerdo de paz de 1995.
La SNSD también se fortaleció como primera fuerza política en el parlamento serbobosnio, con el 38,93 %, mientras que el opositor Movimiento por una Srpska Segura (PSS) quedó muy por detrás.
Dodik, que aboga por la escisión de la República Srspska y su unión a Serbia, reafirmó su postura antioccidental y prorrusa.
"Nuestras posiciones políticas seguirán siendo firmes y no daremos marcha atrás", dijo el controvertido líder en una conferencia de prensa en Banja Luka, en la sede de su partido, que ha gobernado la República Srpska sin interrupción desde 2006.
En el seno de la comunidad bosniaca, la SDA quedó en primer lugar con un 30 % de los votos, recortando el terreno del bloque reformista y multiétnico encabezado por el socialdemócrata SDP BiH, partido defensor de las instituciones del Estado unitario y del acercamiento a las estructuras euroatlánticas.
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"El futuro de nuestra región no reside en adoptar el modelo ruso, sino el europeo. El mensaje a la UE es: ayuden a Bosnia-Herzegovina", declaró el jefe de esa formación, Denis Becirovic, ante las cámaras de televisión tras conocerse los resultados del voto.
Por su parte, Izetbegović reconoció su derrota en la carrera por la Presidencia colegiada, pero se manifestó al mismo tiempo satisfecho con el avance de su partido.
"Lamentablemente, no tuve éxito en la pelea. Esta vez, mi resultado, comparado con el del SDA, es incluso peor", dijo.
Entre el electorado bosniocroata, la Unión Democrática Croata de Bosnia-Herzegovina (HDZ BiH) volvió a erigirse como la fuerza indiscutible.
Encabezada por Darijana Filipvic en la contienda para la Presidencia central, la formación conservadora fundamentó su avance en la exigencia de un nuevo marco electoral que garantice una mayor autonomía representativa para los croatas dentro de la Federación de Bosnia y Herzegovina.
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Aunque el bloque multiétnico —coordinado en torno al SDP BiH— logró mantener presencia parlamentaria en los cantones del centro del país, la fragmentación del espectro político debido al voto a numerosas formaciones menores impedirá previsiblemente mayorías alternativas sin el concurso de los grandes partidos étnicos.
Así, el nuevo escenario institucional obligará a complejas negociaciones de coalición que perpetúan la compleja arquitectura política diseñada tras los Acuerdos de Paz de Dayton
La participación en las urnas se situó en torno al 42 %, muy por debajo del 51,4 % registrado en las elecciones de 2022. EFE
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