Infantino inicia conversaciones para aumentar la financiación a todas las asociaciones

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Madrid, 28 sep (EFE).- El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, respondió a la petición formulada por UEFA, CONCACAF, Conmebol, AFC, CAF y OFC de aumentar la financiación de sus 211 federaciones, dando el primer paso para llevar el proceso a cabo, siempre y cuando se garanticen los mecanismos "transparentes y auditables" que rigen la institución.

A través de una carta, a la que EFE tuvo acceso este lunes, Infantino recogió el guante lanzado desde las distintas confederaciones, que en un escrito, impulsado por UEFA y CONCACAF hace diez días, solicitaban a la FIFA aumentar a 2.100 millones de dólares el reparto entre sus 211 federaciones.

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El presidente de la FIFA interpeló directamente a los presidentes de la UEFA, Aleksander Ceferin; de la CONCACAF, Victor Montagliani; de la Conmebol, Alejandro Domínguez; de la AFC, Salmán bin Ebrahim al Jalifa; de la CAF, Patrice Motsepe; y de la OFC, Lambert Maltock.

Les agradeció sus cartas y aseguró que sus distintas propuestas serán evaluadas el 15 de octubre la reunión del Consejo de la FIFA, aunque adelantó que "ninguna cifra preliminar podrá considerarse un compromiso aprobado para las federaciones miembro", ya que los apoyos económicos se concederán de manera "responsable" y serán aplicados de "manera justa".

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Además, defendió su propuesta, ya retirada, de crear una filial comercial para gestionar el Mundial y otros eventos de la FIFA.

"En primer lugar, me gustaría dar las gracias a Salman, Vittorio, Aleksander y Lambert por sus recientes cartas. En conjunto, sus aportaciones confirman que existe un amplio consenso en torno al objetivo central: el éxito financiero de la FIFA debe estar al servicio del fútbol y de las 211 federaciones miembro de la FIFA.

Cuando solicité la confianza de las federaciones miembro allá por 2016, lo dejé claro: «El dinero de la FIFA es vuestro dinero, el dinero de las federaciones miembro». Las cifras y los mecanismos que ahora se proponen son nuevos. El principio, no.

Como parte de sus funciones habituales, la Administración de la FIFA ya estaba estudiando cómo se podría proporcionar de forma responsable un mayor apoyo al desarrollo y a la solidaridad, siempre que se confirmara la situación financiera de la FIFA y se obtuvieran las aprobaciones institucionales necesarias.

Vuestras cartas aportan dimensiones complementarias a ese trabajo: Aleksander y Vittorio proponen una asignación directa específica; Salman hace hincapié en la necesidad de que se adopte una decisión respaldada el 15 de octubre o de que se establezca un calendario de ejecución breve; y Lambert destaca los costes estructurales a los que se enfrentan las confederaciones en desarrollo.

El uso responsable de los recursos actuales de la FIFA y la creación de valor adicional a largo plazo son aspectos complementarios. La reciente propuesta comercial, ahora retirada, tenía por objeto permitir a la FIFA invertir más en el fútbol, no sustituir el apoyo que se podría proporcionar de forma responsable con los recursos existentes. Por lo tanto, en realidad habría sido un complemento a ello. Precisamente porque todo lo que hace y genera la FIFA es en beneficio de sus federaciones miembro.

Una sola cifra puede servir para iniciar el debate, pero no puede completar una política global. Por lo tanto, he dado instrucciones al secretario general para que recopile todas las propuestas en una evaluación integrada que será sometida a la consideración del Consejo de la FIFA el 15 de octubre de 2026.

Sería de gran ayuda que enviaran al secretario general los modelos financieros pertinentes, las hipótesis y la información de apoyo que les han llevado a formular sus propuestas. De este modo, las hipótesis fundamentales podrán verificarse con la participación de las comisiones pertinentes de la FIFA, de conformidad con los Estatutos y reglamentos de la FIFA.

A continuación, el Consejo deberá establecer:

(i) El importe y el calendario de cualquier ayuda directa adicional a las federaciones miembro, junto con cualquier ayuda objetivamente justificada para las confederaciones que se enfrenten a costes estructurales demostrables.

(ii) El nivel prudente de reservas necesario para proteger las obligaciones, la solidez financiera y la independencia de la FIFA.

(iii) Y las disposiciones relativas a la elegibilidad, la aplicación, la presentación de informes y la auditoría necesarias para garantizar beneficios sostenibles y duraderos para el fútbol.

Si las pruebas son suficientes, el Consejo debería recibir una recomendación clara ya el 15 de octubre. En caso de que sea realmente necesario seguir trabajando, debería aprobar el plazo más breve razonable para completarlo. Hasta que no se hayan completado la evaluación y las aprobaciones necesarias, ninguna cifra preliminar podrá considerarse un compromiso aprobado para las federaciones miembro.

No voy a anticiparme al importe. Apoyaré el mayor nivel de financiación adicional que pueda concederse de forma responsable a través del proceso de gobernanza adecuado de la FIFA, aplicado de manera justa y respaldado por mecanismos transparentes y auditables.

La ambición es bienvenida. Ahora deben respaldarla los datos financieros, la gobernanza y la ejecución.

Tal y como expuse en mi reciente carta a todas las federaciones miembro, también propongo una consulta estructurada y de duración limitada sobre cómo se puede reforzar la toma de decisiones de la FIFA. Invito a cada uno de ustedes a presentar cualquier otra propuesta a través de ese proceso. Cuando se requiera la aprobación de las federaciones miembro, serán estas las que decidan.

Acojo con satisfacción la intención constructiva que se refleja en cada una de sus cartas. Puede que discrepemos sobre cuál es el mejor camino a seguir, pero no me cabe duda de que todos queremos lo mejor para la FIFA, sus federaciones miembro y el fútbol. La confianza no es la ausencia de desacuerdos. Se demuestra cuando participamos directamente, contrastamos las propuestas con los hechos y respetamos las decisiones adoptadas debidamente a través de los procesos democráticos e institucionales de la FIFA, incluso cuando el resultado difiere del que hubiéramos preferido.

Esos procesos pertenecen a las 211 federaciones miembro. Es nuestra responsabilidad colectiva respetarlos y protegerlos. Abordemos esta labor con un espíritu de unidad, respeto mutuo y responsabilidad compartida. Estoy convencido de que juntos podemos alcanzar un resultado sostenible y debidamente respaldado para las federaciones miembro de la FIFA y para el fútbol en todas las partes del mundo.

La FIFA pertenece por igual a las 211 federaciones miembro. El fútbol es para todos, en todas partes. Esos principios deben seguir guiándonos a todos. Espero seguir colaborando con todos vosotros por un futuro unido y más fuerte".