La oposición irlandesa pide al Gobierno no jugar el partido con la selección de Israel

Imagen FAE4B7GILNFW3C4AZSQ6GMJR7U
Guardar

Los partidos de la oposición de Irlanda han instado al Gobierno a intervenir para que la selección de fútbol del país no juege el partido contra la selección israelí de la Liga de Naciones de la UEFA previsto para este domingo en Hungría y denuncian "presiones" sobre los jugadores, que habrían votado a favor de jugar.

El principal partido de la oposición, el Sinn Féin, ha calificado la postura de la Asociación de Fútbol de Irlanda (FAI) de "traición" al fútbol irlandés y "más importante, al pueblo de Palestina", en palabras de su portavoz Joanna Byrne.

PUBLICIDAD

Desde este partido han defendido la "valentía" de los jugadores que han rechazado jugar contra "el estado genocida de Israel" en contra de la "voluntad" del pueblo irlandés.

También ha criticado al Gobierno por no apoyar las propuestas parlamentarias para que se asumiera el coste económico que pudiera imponerse por rechazar jugar contra Israel desde el mismo momento en el que el sorteo deparó dos partidos contra esta selección.

PUBLICIDAD

El Partido Laborista ha subrayado que "los aficionados comprenden que puede haber consecuencias deportivas y las aceptan", según el diputado Ciarán Ahern. "Plantarse frente al genocidio es más importante", ha subrayado.

Ahern ha destacado en particular el rechazo del jugador Gavin Bazunu a participar en el encuentro. "Sospecho que hay más jugadores que valorarían que el Gobierno los protegiera si deciden no jugar", ha argumentado.

Para Daniel Ennis, del Partido Socialdemócrata de Irlanda, la decisión "jamás debería de haber sido una carga sobre los hombros de los jugadores". "No es culpa de los jugadores, sino del Gobierno irlandés, de la FAI y de la UEFA, que deben hacer lo correcto", ha indicado.

VOTACIÓN DE LOS JUGADORES

Los jugadores de la selección de fútbol de Irlanda han votado finalmente a favor de jugar el partido previsto para este domingo en Hungría, ha informado la FAI desde Debrecen, Hungría, en una rueda de prensa cuyo aplazamiento durante más de cinco horas hizo que se dispararan las especulaciones sobre el posible rechazo de los jugadores.

El presidente de la FAI, David Courell, ha explicado que los jugadores tuvieron el viernes "una reunión de cuatro horas de duración" al final de la cual votaron jugar el partido por "una mayoría significativa", según recoge la televisión pública irlandesa, RTÉ.

Sin embargo, un jugador ha "manifestado su disconformidad" con la decisión durante la pasada noche, lo que propició nuevas conversaciones durante la jornada del sábado.

El seleccionador irlandés, Heimir Hallgrimsson, ha explicado que "esta mañana uno de los jugadores cambió de opinión". "El resto de los jugadores está entrenando (...). No hemos llegado a una conclusión, pero seguimos adelante. El partido sigue adelante", ha indicado.

Courell ha destacado que los jugadores llevarán un brazalete negro en memoria de "todas las vidas que se han perdido en el conflicto". Irlanda juega contra Israel este domingo en Hungría y el próximo 4 de octubre a puerta cerrada en Backa Topola, Serbia. Está previsto que no haya saludo protocolario entre los jugadores.

La Asociación de Fútbol de Israel (FA) ha destacado que "hoy ha ganado el fútbol" y ha defendido la necesidad de "separar fútbol y política". "Cualquier otro planteamiento sería el caos", ha apuntado.

"Los que han perdido hoy evidentemente son quienes querían intimidar, separar y convertir el campo de fútbol en un espacio político", ha añadido.