Trump y Xi exhiben sintonía en una cumbre en la Casa Blanca pese a las tensiones

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Eduard Ribas i Admetlla

Washington, 24 sep (EFE).- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping, exhibieron este jueves sintonía y cordialidad en una cumbre en la Casa Blanca, pese a las crecientes tensiones entre las dos mayores potencias mundiales por los aranceles, la guerra de Irán, el futuro de Taiwán y la competencia por la inteligencia artificial.

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Trump agasajó a Xi desde su llegada a Washington el día anterior, cuando lo recibió a los pies del avión, un gesto nada habitual en Estados Unidos, y las muestras de acercamiento continuaron este jueves con una ceremonia militar en la Casa Blanca dedicada por el presidente y la primera dama, Melania Trump, al mandatario chino y a su esposa, Peng Liyuan.

Durante el acto de bienvenida, Trump volvió a invocar su relación personal con Xi, a quien suele elogiar como un "gran líder", como vía para sortear las fricciones entre Washington y Pekín.

"Desde mi primera elección, en 2016, el presidente Xi y yo hemos forjado una amistad verdaderamente extraordinaria, construida sobre el respeto mutuo y los intereses vitales de nuestros pueblos", afirmó Trump.

Xi, en su primera visita de Estado a Washington en más de una década, puso el acento en la necesidad de preservar una "estabilidad estratégica" entre ambas superpotencias, un concepto que viene empleando desde la visita de Trump a Pekín el pasado mayo, cuando ambos mantuvieron su último cara a cara.

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"No hay necesidad de que China y Estados Unidos eviten la competencia; sin embargo, dicha competencia debe ser benigna y limitada", apuntó el mandatario chino, en un llamamiento a evitar el conflicto.

Tras la reunión privada que mantuvieron en el Despacho Oval, Trump rompió el protocolo y acompañó a Xi a los jardines de la Casa Blanca para mostrarle el helipuerto que ha construido y las obras de un gran salón de baile, con el que aspira a rivalizar con el Gran Salón del Pueblo de Pekín.

"Es un experto en piedra y le encanta el buen granito", dijo Trump a la prensa en alusión a Xi, al pasar frente a los periodistas.

Xi se rio además cuando Trump le mostró una fotografía de un bolígrafo automático colgada en la Casa Blanca eb vez de un retrato del demócrata Joe Biden, una broma que el republicano usa con frecuencia para cuestionar la capacidad de su predecesor.

El mandatario chino, por su parte, anunció la próxima llegada de una pareja de pandas gigantes al zoológico de Atlanta, en una nueva señal de amistad entre ambos países.

Las escenas de cordialidad eran previsibles en una cumbre para la que no se esperaban grandes acuerdos.

El trabajo más sustancial ya lo habían avanzado los equipos de ambos gobiernos, que anunciaron el miércoles, antes de la llegada de Xi, la extensión hasta el 10 de enero de la tregua arancelaria que debía expirar en noviembre y que había congelado la guerra comercial entre las dos mayores economías del mundo.

Para Xi, la cuestión central del encuentro era Taiwán, cuya soberanía reclama Pekín y cuya anexión por la fuerza no descarta. En ese sentido, le pidió a su homólogo que exprese su rechazo a la independencia de la isla, según la agencia estatal china Xinhua.

Trump ha sembrado dudas desde su regreso a la Casa Blanca sobre el histórico compromiso de Washington con la defensa de la isla y mantiene bloqueada, desde su última reunión con Xi, la autorización de un amplio paquete de armamento que Taipéi considera vital.

En cuanto a la guerra de Irán, Trump llegó a la cita en una posición más débil que en mayo, dado que el conflicto permanece estancado y podría pasarle factura en las elecciones legislativas de noviembre.

Aun así, el republicano está decidido a presionar a Pekín, principal comprador de petróleo iraní, para que se sume al aislamiento económico de la República Islámica.

A diferencia de la reunión de mayo, la inteligencia artificial ocupó un lugar mucho más destacado después de que Trump desoyera los llamamientos de líderes de la industria tecnológica estadounidense a ralentizar los avances, ante el temor de que China adelante a Estados Unidos en este campo.

Trump había escrito en su cuenta de Truth Social que quiere que la IA se mantenga "exactamente como está", mientras que Xi aludió a esa tecnología durante la reunión al pedir que "permanezca bajo control humano y beneficie a la población".

Los Trump prepararon además para este martes una cena de Estado en honor de Xi y Peng, con un menú que fusionaba las tradiciones culinarias de ambos países y con invitados del sector tecnológico estadounidense, entre ellos Elon Musk y Jeff Bezos.

Los líderes de Estados Unidos y China podrían volver a verse el próximo noviembre en China para el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC). EFE

(foto)(video)