Lisboa, 23 sep (EFE).- La Fiscalía portuguesa efectuó este miércoles registros en instalaciones de la Policía Judicial (PJ) y, según la televisión pública RTP, también examinó el despacho y el ordenador de su director nacional, Carlos Cabreiro, dentro de una investigación relacionada con supuestas escuchas ilegales durante el caso Football Leaks.
La Procuraduría General de la República (PGR) informó en un comunicado de que el procedimiento, dirigido por el Departamento de Investigación y Acción Penal de Lisboa, investiga la posible comisión de delitos de abuso de poder y falso testimonio agravado.
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En las diligencias participaron varios fiscales, inspectores de la Autoridad Tributaria y especialistas informáticos, con el objetivo de obtener pruebas que permitan confirmar o descartar los hechos recogidos en la denuncia que originó la investigación.
La Fiscalía precisó que el procedimiento está sometido a secreto judicial y no cuenta por el momento con ninguna persona formalmente imputada, y aclaró posteriormente que el teléfono móvil de Cabreiro no fue incautado.
Los registros comenzaron en la Unidad de Prevención y Apoyo Tecnológico de la PJ, situada en Loures, cerca de Lisboa, y se extendieron posteriormente al despacho de Cabreiro, cuyo ordenador fue examinado, según RTP.
La Policía Judicial confirmó que se habían realizado diligencias en sus instalaciones dentro de una investigación dirigida por el Ministerio Público y aseguró que colaboró con las autoridades judiciales, aunque anunció que no haría más comentarios mientras el asunto estuviera bajo investigación.
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Según los medios portugueses, el expediente parte de una denuncia en la que se acusa a Cabreiro de haber faltado a la verdad cuando negó ante un tribunal que la PJ hubiera realizado escuchas ambientales durante la investigación de Football Leaks.
Football Leaks fue una filtración masiva de documentos confidenciales iniciada en 2015 que reveló contratos, transferencias y operaciones financieras de clubes, futbolistas y agentes del fútbol europeo y dio lugar a investigaciones en varios países.
Su impulsor fue Rui Pinto, un informático portugués que creó la plataforma y reconoció estar detrás de la difusión de los archivos. Rui Pinto no tiene ningún parentesco con Aníbal Pinto, el abogado que entonces lo representaba y que actuó como intermediario en los contactos con el fondo de inversión Doyen Sports, pese a que ambos comparten apellido.
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Las presuntas escuchas que ahora se investigan habrían sido realizadas durante una reunión celebrada en 2015 en un área de servicio de la autopista A5, cerca de Lisboa, entre Aníbal Pinto y representantes de Doyen.
Rui Pinto fue condenado en 2023 a cuatro años de prisión, con la pena suspendida, por nueve delitos de acceso ilegítimo, violación de correspondencia y tentativa de extorsión, mientras que Aníbal Pinto recibió una condena de dos años de prisión, también suspendida, por tentativa de extorsión.
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El creador de Football Leaks fue posteriormente absuelto este año en un segundo proceso relacionado con otras intrusiones informáticas.
Cabreiro, que en la época de los hechos desempeñaba funciones en la unidad de ciberdelincuencia de la PJ, negó durante el juicio que se hubieran efectuado las escuchas y ha mantenido posteriormente la veracidad de sus declaraciones.
El secretario general del Partido Socialista, José Luís Carneiro, afirmó en una entrevista con RTP que los registros demuestran que “nadie está por encima de la ley” y pidió a la ministra de Justicia un “esclarecimiento público” que contribuya a tranquilizar a la población ante un caso que calificó de inédito. EFE
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