Miami (EE.UU.), 22 sep (EFE).- Una corte federal de Texas permitió que el Gobierno de Estados Unidos entregue a SpaceX, la empresa aeroespacial de Elon Musk, unas 289 hectáreas de un refugio nacional de vida silvestre en el sur del estado, informó este martes la Fiscalía estadounidense.
Un tribunal del Distrito Sur de Texas denegó una medida cautelar solicitada por cuatro organizaciones ambientales que buscaban impedir el intercambio de terrenos entre el Gobierno y SpaceX al considerar que no demostraron "un daño irreparable".
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Los demandantes, entre ellos el Center for Biological Diversity, presentaron la demanda contra el Servicio de Pesca y Vida Silvestre (FWS, en inglés).
El intercambio contempla que el Gobierno transfiera a SpaceX unas 289 hectáreas (715 acres) del Refugio Nacional de Vida Silvestre del Valle Bajo del Río Grande a cambio de unas 276 hectáreas (683 acres) de terrenos privados de la compañía, que serán incorporados al sistema nacional de refugios.
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Los grupos demandantes sostienen que el Gobierno incumplió leyes federales de protección ambiental y las normas que regulan los refugios nacionales de vida silvestre, al aprobar el intercambio sin realizar las evaluaciones requeridas.
El refugio fue creado en 1979 y se extiende por los últimos 275 kilómetros del río Grande, con unas 16.200 hectáreas abiertas a actividades relacionadas con la observación de fauna.
Sin embargo, según la Fiscalía, Estados Unidos adquirirá terrenos de alta calidad en el Refugio Nacional de Vida Silvestre del Valle Bajo del Río Grande que el FWS busca proteger, y SpaceX adquirirá tierras con un menor valor biológico que le ayudarán a cumplir su misión para la NASA y la Fuerza Aérea.
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"Este intercambio de tierras es beneficioso para el pueblo estadounidense porque logra importantes beneficios para la conservación y la seguridad nacional", dijo en el comunicado el fiscal general adjunto Adam Gustafson, de la División de Recursos Naturales y Medioambiente.
SpaceX prevé ampliar con estas tierras sus instalaciones de pruebas en Starbase, el complejo de la empresa desde donde lanza su enorme sistema de cohetes Starship, diseñado para misiones a la Luna y Marte.
Desde allí está previsto el 28 de septiembre el decimocuarto vuelo de prueba de Starship, una nueva prueba del sistema compuesto por el propulsor Super Heavy y la nave Starship.
Según el Center for Biological Diversity, el hábitat que SpaceX busca adquirir se ha visto degradado por la expansión de las operaciones de la compañía y por los lanzamientos fallidos de cohetes.
Los demandantes argumentan que algunos de esos incidentes han provocado explosiones, incendios y la dispersión de restos sobre terrenos del refugio. EFE