Tras un año de condena de Bolsonaro, su hijo es presidenciable y el juez está en la picota

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Carlos A. Moreno

Río de Janeiro, 11 sep (EFE).- Al cumplirse este viernes el primer año desde que el expresidente brasileño Jair Bolsonaro fue condenado a 27 años y tres meses de prisión por golpismo, su hijo Flávio es el principal candidato de la oposición en las presidenciales de octubre y el juez que lo mandó a prisión está en la picota.

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Mientras que el líder de la ultraderecha está inhabilitado políticamente y cumple la condena en su casa en Brasilia, tras haber recibido el beneficio del régimen domiciliario por problemas de salud, su primogénito promete indultarlo en caso de que ser elegido.

Flávio Bolsonaro es el principal rival del presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, y los últimos sondeos muestran a ambos técnicamente empatados en una eventual segunda vuelta.

El senador del Partido Liberal (PL), sin embargo, sufrió un revés este viernes luego de que se divulgara que está siendo investigado por la Policía por sospechas de corrupción, lavado de dinero y evasión de divisas en un caso relacionado a la financiación irregular de una película biográfica sobre Jair Bolsonaro (2019-2023).

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La investigación obedece a que Flávio Bolsonaro le pidió donaciones para financiar la película al banquero Daniel Vorcaro, controlador del Banco Master y actualmente encarcelado como protagonista del mayor fraude financiero en la historia de Brasil.

El banquero desembolsó al menos 61 millones de reales (12 millones de dólares) para financiar la película, pero sus recursos fueron transferidos a una cuenta en Estados Unidos de allegados de la familia Bolsonaro, por lo que la Policía sospecha que pudieron haber sido desviados.

El filme 'Dark Horse', que estará en las salas de cine después de las elecciones, es objeto en dos investigaciones en la Corte Suprema.

Además de Flávio, otros miembros de la familia están en campaña electoral con grandes posibilidades de mantener activo el apellido Bolsonaro y su ideario en la política brasileña.

Otro de los hijos del exmandatario, Carlos, es candidato a senador por el estado de Santa Catarina, uno de los bastiones del bolsonarismo, y los sondeos lo muestran como uno de los favoritos.

La actual esposa del expresidente, Michelle, lidera con amplia ventaja los sondeos de intención de voto entre los candidatos a senador por Brasilia.

Tras la anulación del mandato de Eduardo Bolsonaro como diputado luego de haberse ido a vivir a Estados Unidos alegando ser víctima de una persecución judicial, otro de los hijos del líder ultraderechista, Renan, aspira a un mandato en la Cámara baja, así como también su exesposa, Rogéria, y uno de sus hermanos, Renato.

Todos se presentan con grandes posibilidades de victoria por el PL, la formación ultraderechista aún liderada por el exjefe de Estado.

Por su parte, el magistrado Alexandre de Moraes, el instructor en el proceso del Supremo Tribunal Federal (STF) que concluyó con la condena del expresidente, está en la picota tras haber sido salpicado por un escándalo de corrupción igualmente vinculado al Banco Master.

De acuerdo con comprometedores mensajes encontrados en los teléfonos de Vorcaro, el banquero pidió consejos jurídicos al magistrado, le pidió protección y le preguntó dos días antes de ser arrestado si no sería mejor salir del país.

Gracias a los mensajes, también se descubrió que De Moraes revisó un millonario contrato de prestación de servicios entre el despacho de abogados de su esposa y el Master.

La situación del magistrado será analizada el próximo martes en el pleno del Supremo, que enfrenta una grave crisis institucional por las revelaciones y es el único que puede decidir si abre un proceso contra uno de sus miembros.

El pleno de la Corte Suprema también debe analizar este año un recurso presentado por el Gobierno de Lula que pide declarar inconstitucional la ley que prevé la reducción de las penas de los condenados por golpismo, promulgada en mayo pasado.

La norma puede beneficiar a Bolsonaro y a los condenados por el asalto a las sedes de los tres poderes en Brasilia del 8 de enero de 2023, cuando miles de bolsonaristas invadieron los palacios del Congreso, la Presidencia y la Corte Suprema una semana después de la investidura de Lula para intentar presionar por un golpe de Estado.EFE