Shanghái (China), 9 sep (EFE).- El primer jefe del Ejecutivo de Hong Kong tras el final de la era colonial británica y la retrocesión a China, Tung Chee-hwa, falleció este martes a los 89 años tras una vida de éxito empresarial y un mandato (1997-2005) que comenzó con buen pie pero que desembocó en una dimisión tras varias derrotas políticas.
Tung nació en la megalópolis oriental china de Shanghái el 7 de julio de 1937, y se mudó con su familia a Hong Kong a finales de los años 40, ante el éxito de la revolución comunista que desembocó en la fundación de la República Popular China (1949) y la derrota de la facción nacionalista, a la que su padre era cercano.
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De hecho, la carrera empresarial de Tung está estrechamente relacionada con la de su padre, Tung Chao-yung, fundador de la naviera mercante Orient Overseas, de la cual se hizo cargo cuando este falleció en 1982.
En esa época, la de la 'reforma y apertura' en China de la mano de Deng Xiaoping tras dar carpetazo al maoísmo, Tung fue aproximándose a la facción del Partido Comunista (PCCh) conocida como el 'grupo de Shanghái', cuya cara visible, Jiang Zemin (1926-2022), acabó dirigiendo la formación y el país en los 90 y principios de los 2000.
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Su relación con las autoridades fue clave a la hora de evitar que, en los años 80, el conglomerado que ya dirigía quebrase por sus deudas tras la crisis del petróleo.
Y también, a la hora de llegar a la política: un sonado apretón de manos público en Pekín con el ya presidente Jiang en 1996 fue interpretado como una señal pública de que Tung había sido elegido personalmente por el mandatario para dirigir la transición en Hong Kong.
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Así, con el beneplácito expreso de Pekín, Tung dejó el mundo empresarial para convertirse en jefe del Ejecutivo de la flamante región semiautónoma china, a la que se había prometido un alto grado de autonomía en cuanto a derechos civiles, así como independencia legislativa y comercial frente al resto del país.
Su imagen de "anciano benevolente", según la prensa local, le granjeó cierta popularidad al principio de su mandato, pero la luna de miel estalló en pedazos rápidamente, ya que la crisis financiera asiática surgió el mismo mes en que recibió las riendas del Gobierno hongkonés, incluso pese a que su respuesta, impopular entonces, se demostró correcta con el tiempo.
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Su imagen pública siguió deteriorándose con el colapso de los precios inmobiliarios, claves para la economía local, su actuación ante un brote de gripe aviar y el proyecto para la apertura, en 1998, de un nuevo aeropuerto internacional, con un coste de 20.000 millones de dólares.
Protestas prodemocráticas
Más tarde, en 2003, mientras Hong Kong afrontaba la epidemia del SARS, el líder presentó su proyecto de 'Ley Antisubversión', una legislación que reducía a mínimos el mayor tesoro de Hong Kong, la libertad de expresión y prensa, en favor de los intereses de China; sus críticos le afeaban esa equidistancia entre satisfacer a Pekín y gobernar uno de los centros financieros más importantes del mundo.
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Fue necesario que 500.000 personas se echaran a la calle en julio de 2003 -la mayor manifestación desde la condena a la matanza de Tiananmen en 1989-, exigiendo democracia y su dimisión, para que Tung retirase la ley. Las protestas se replicaron al año siguiente, en aquella ocasión para exigir elecciones directas, y continuaron celebrándose de forma anual hasta 2019.
No obstante, Tung siguió en el cargo hasta 2005, cuando dimitió -según la versión oficial, por motivos de salud- apenas dos meses después de que el sustituto de Jiang como presidente chino, Hu Jintao (2003-2013), le recriminase su mala gestión durante lo que consideró como la mayor crisis en la historia de Hong Kong.
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Tung, que estudió en Inglaterra y trabajó en Estados Unidos para General Electric, trabó amistad con figuras internacionales como Henry Kissinger o el que todavía, a sus 98 años, sigue siendo el hombre más rico de Hong Kong, Li Ka-shing, al que concedió 'a dedo' un importante proyecto inmobiliario en el año 2000 que también le valió fuertes críticas.
Tras salir del poder, fue nombrado vicepresidente del máximo órgano asesor del Gobierno chino, y la última vez que fue visto en público fue en 2021, en homenaje al centenario del PCCh. Le sobrevive su esposa Betty, de 91 años, con la que tuvo tres hijos. EFE
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