
Los gobiernos de España, Suecia, Polonia y Países Bajos han pedido este jueves retomar el debate sobre el uso de los activos rusos inmovilizados en beneficio de Ucrania, en una carta conjunta dirigida a la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, y a otros cargos de la Comisión para que trate este asunto en la reunión de ministros de Exteriores informal que se celebrará la semana que viene en Irlanda.
En la misiva, a la que ha accedido Europa Press, los ministros de Exteriores de los cuatro países --incluido el español, José Manuel Albares--, sostienen que el préstamo europeo de 90.000 millones de euros a Ucrania "constituyó un hito significativo" pero que "todos" son conscientes de que "no será suficiente".
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"Con el paso de cada día, el coste de la guerra aumenta mientras los ataques implacables de Rusia continúan sin cesar. No hay señales de que Rusia esté dispuesta a poner fin a la agresión, y sus consecuencias afectan cada vez más a los Estados miembro de la UE. Ucrania necesita más apoyo financiero", han aseverado en su carta.
Por ello, han reclamado que se retome la cuestión de "cómo hacer un mayor uso" de los activos rusos inmovilizados en beneficio de Ucrania, después de que el Consejo Europeo de diciembre de 2025 reafirmara que, "con arreglo al Derecho de la UE", esos fondos deben permanecer inmovilizados hasta que Rusia "cese su guerra de agresión" y compense a Kiev "de forma voluntaria".
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Los firmantes defienden que utilizar los activos no sólo serviría para sostener el apoyo financiero a Ucrania, sino que sería además "una potente herramienta" para aumentar la presión sobre Moscú. No obstante, admiten que se trata de "una cuestión compleja" y piden buscar soluciones que tengan en cuenta "los intereses legítimos" de todas las partes, en alusión a las reticencias mostradas hasta ahora por países como Bélgica, sede de Euroclear, la entidad depositaria de la mayor parte de esos fondos.
Como siguiente paso, proponen que sea la Comisión Europea la que encargue a sus expertos técnicos explorar, en consulta con los Estados miembro, nuevas fórmulas que garanticen que el riesgo se reparta entre los Veintisiete y que ningún país asuma "una carga desproporcionada", además de vigilar que se realice con arreglo al Derecho Internacional.
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"Tendremos que volver a esta discusión, y redunda en interés de todos que lo hagamos basándonos en un análisis reflexivo y riguroso", han indicado, señalando que la reunión informal de ministros de Exteriores de la UE del próximo martes, también conocida como 'gymnich', ofrece "una buena oportunidad para plantear esta cuestión".