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Más de 100 empresas agroalimentarias realizan ya los planes contra el desperdicio alimentario que marca la ley

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Más de 100 empresas agroalimentarias realizan ya, gracias a la herramienta creada por Aecoc, los planes contra el desperdicio alimentario tras la reciente entrada en vigor de la Ley 1/2025 de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio Alimentario, según informa en un comunicado.

En concreto, la norma supone un punto de inflexión para la cadena alimentaria española al establecer, entre otras medidas, la obligación de elaborar planes de prevención del desperdicio alimentario, aplicar una jerarquía de prioridades en la gestión de los alimentos no comercializados y favorecer la donación de los excedentes mediante acuerdos con entidades sociales.

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En este escenario, la patronal del gran consumo ha desarrollado una herramienta para ayudar a las empresas de la cadena agroalimentaria y al tercer sector a realizar sus planes de prevención y reducción del desperdicio, permitiendo así tanto el buen cumplimiento normativo como la integración de la lucha contra el desperdicio en su estrategia de sostenibilidad y eficiencia.

La herramienta Aecoco Prevención Desperdicio Alimentario ha superado ya las 100 empresas adheridas, consolidándose como una de las principales soluciones para hacer de la prevención del desperdicio una práctica de eficiencia y mejora continua.

Esta solución está dirigida a empresas de la producción, la transformación, la distribución, la hostelería, la restauración y a entidades del tercer sector. Así, este servicio acompaña a las organizaciones en la elaboración de sus planes de prevención del desperdicio alimentario y en el seguimiento de sus resultados. Además de facilitar el cumplimiento normativo, proporciona indicadores que permiten analizar la evolución anual del desperdicio, detectar oportunidades de mejora y tomar decisiones basadas en datos.

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La solución ofrece una metodología estructurada para registrar y analizar la información, evaluar la evolución del desperdicio a lo largo del tiempo e identificar las áreas donde es posible actuar para reducir pérdidas. Asimismo, contribuye a reforzar la reputación de las organizaciones al acreditar su compromiso con una gestión más responsable de los recursos alimentarios.

"La buena acogida de este servicio confirma que la prevención del desperdicio alimentario se ha convertido en una prioridad para la cadena alimentaria. Las compañías buscan adaptarse a la nueva normativa y aprovechar este proceso para conocer mejor dónde se producen las pérdidas, mejorar su eficiencia y avanzar hacia modelos de gestión más sostenibles", ha señalado la directora de Comunicación de Aecoc y responsable del proyecto 'La alimentación no tiene desperdicio', Nuria de Pedraza.