
La embajadas de Estados Unidos en Oriente Próximo han aconsejado este sábado a sus ciudadanos que extremen las precauciones y barajen seriamente la posibilidad de abandonar la región ante el aumento de las tensiones con Irán, un día después de que el presidente Donald Trump dejara la puerta abierta a reiniciar los ataques.
"Los estadounidenses que se encuentren actualmente en Oriente Próximo deben extremar las precauciones y mantenerse alerta, y estar preparados para posibles cancelaciones de vuelos, cierres del espacio aéreo y posibles interrupciones en sus viajes", asimismo "deben considerar la posibilidad de marcharse o estar preparados para hacerlo en caso de que la situación se agrave", señala el comunicado.
PUBLICIDAD
El mensaje, cuyo contenido se repite en cada una de las misiones diplomáticas estadounidenses en la región, pone de relieve la "inestabilidad" en Oriente Próximo, así como "imprevisibilidad" de Irán, país al que acusa de haber atacado "sin previo aviso ni provocaciones" y de extender el conflicto a nuevas zonas.
De la misma forma, se recomienda no viajar la región y tener especial atención en aquellos lugares "relacionados con Estados Unidos y ciudadanos estadounidenses en todo el mundo, incluyendo empresas e instituciones".
El viernes Trump expresó su descontento por la falta de acuerdo con Irán y advirtió que en cualquier momento podría ordenar nuevos ataques. "Les vamos a dar muy fuerte", dijo desde Camp David. En las últimas horas, algunos medios, citando fuentes oficiales, han informado de que podrían reanudarse este fin de semana.
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Trump celebra "el sabio liderazgo" de Mohamed VI en su felicitación por la Fiesta del Trono

Norges Bank y Sonae Sierra crean una joint venture y adquieren una cartera de 8 centros comerciales en España

Embajada de EEUU en Bagdad insta a sus ciudadanos a salir de Irak por riesgo de ataques
Trump elogia "el sabio liderazgo" de Mohamed VI en su felicitación por la Fiesta del Trono

Veintidós países de la UE señalan la regularización de España como "factor de atracción" en la crisis de Ceuta
