Nairobi, 30 jul (EFE).- El Servicio de Vida Silvestre de Kenia (KWS) investiga la muerte de quince elefantes registrados entre el 24 de junio y el 24 de julio en el ecosistema de Amboseli (sur), diez de los cuales presentaron signos de parálisis parcial antes de colapsar, tras detectarse indicios preliminares de una sustancia potencialmente tóxica, confirmó este jueves la institución a EFE.
Los decesos ocurrieron en el Parque Nacional de Amboseli, el Santuario de Kimana y el área de Kuku Ranch, que afectó principalmente a hembras adultas y a sus crías —con solo un macho adulto reportado—, mientras que en cinco de los ejemplares no fue posible establecer la causa del deceso debido al avanzado estado de descomposición de los cadáveres.
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Según detalló el KWS en un comunicado emitido el pasado martes, los diez paquidermos examinados mostraron síntomas idénticos que les impidieron ponerse en pie antes de morir en un lapso de uno a dos días.
Ante la alerta, el organismo movilizó a un equipo veterinario con expertos de Nairobi, Tsavo y Amboseli para realizar necropsias y tomar muestras patológicas y toxicológicas.
Los hallazgos preliminares de la Universidad de Nairobi identificaron una sustancia potencialmente tóxica en varios ejemplares, aunque se están llevando a cabo análisis cuantitativos para determinar su concentración, relevancia y tipo de sustancia.
Se mantienen en curso pruebas adicionales sobre posibles agentes nocivos, mientras que las autoridades evalúan fuentes de agua y otros posibles contaminantes ambientales en la zona para determinar si la manada estuvo expuesta a una fuente común.
El KWS aclaró que no hay evidencia de que el incidente represente un riesgo para la salud humana ni indicios de que la condición sea transmisible, e informó de que ha intensificado la vigilancia y el monitoreo de las poblaciones de elefantes en todo el ecosistema mientras concluyen las investigaciones. EFE
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