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Más de 600 bomberos portugueses combaten un incendio cerca de la frontera con España

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Lisboa, 26 jul (EFE).- Mas de 600 bomberos tratan de controlar este martes un incendio en la región portuguesa de Guarda, cerca de la frontera con España, mientras las autoridades esperan que con la bajada de temperaturas que se espera para mañana, miércoles, las condiciones climáticas permitan apagar el fuego que arde desde hace más de 30 horas.

En total son 604 bomberos y 185 medios terrestres los que trabajan en las labores de extinción, según confirmó a EFE una fuente de la Autoridad Nacional de Emergencias y Protección Civil (ANEPC).

El incendio comenzó en el municipio de Guarda, aunque ya se ha extendido por Sabugal, Almeida y Pinhel.

Las autoridades han implementado medidas de protección para la población y las viviendas, mientras que una autopista está cerrada al tráfico por efecto de las llamas.

Hasta el momento han resultado heridos leves seis bomberos en este incendio, que ha quemado por el momento 1.000 hectáreas.

El Instituto Portugués del Mar y la Atmósfera (IPMA) mantiene este martes en peligro máximo de incendio todos los distritos del norte y centro del país, además de Beja y Faro. La mayor parte del resto del territorio presenta un riesgo muy elevado, que se mantendrá durante los próximos días.

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La emergencia coincide con los grandes incendios que afectan a España, especialmente en Madrid, Ávila y Toledo. Portugal ha enviado al país vecino 134 efectivos y 41 vehículos, después de recibir ayuda española a comienzos de julio durante el incendio de Vouzela.

Francia combate también grandes fuegos en Gironda y Las Landas, dentro de una ola de incendios que ha obligado a varios países a movilizar recursos a través del Mecanismo Europeo de Protección Civil.

Lisboa, 28 jul (EFE).- La Guardia Nacional Republicana (GNR) de Portugal detuvo a 155 personas por delitos de incendio forestal entre el comienzo de este año y el 27 de julio, según informó este martes la institución, que mantiene un dispositivo de vigilancia, fiscalización e investigación para prevenir y combatir los fuegos rurales.

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Con motivo del Día Mundial de la Conservación de la Naturaleza, la GNR señaló, en un comunicado, que durante 2025 registró en todo el país 5.301 delitos de incendio forestal, además de 88 delitos de contaminación y 11 relacionados con daños contra la naturaleza.

La institución destacó el papel de su Servicio de Protección de la Naturaleza y del Medio Ambiente (SEPNA), que actúa como policía ambiental portuguesa y se ocupa de vigilar, investigar y denunciar las infracciones de la legislación sobre el medioambiente y el patrimonio natural.

El SEPNA también participa en proyectos nacionales y europeos destinados a recuperar hábitats y proteger especies amenazadas, entre ellos varios programas LIFE de la Unión Europea.

Uno de ellos, LIFE Lynxconnect, busca aumentar la población de lince ibérico y mejorar la conexión entre sus núcleos de Portugal y España, mediante la recuperación de su hábitat, la reducción de amenazas y la implicación de las comunidades locales.

La GNR colabora asimismo en LIFE Aegypius Return, que pretende duplicar la población reproductora de buitre negro en Portugal, especie clasificada en el país como “en peligro crítico”, y mejorar sus condiciones de alimentación y hábitat.

Otro de los proyectos, LIFE Wild Wolf, promueve la coexistencia entre las actividades humanas y el lobo ibérico mediante la prevención y gestión de conflictos.

La fuerza portuguesa recordó también su participación en LIFE Rupis, dedicado a reforzar las poblaciones de alimoche y águila perdicera en la región fronteriza del Duero Internacional.

Este programa incluyó la cooperación entre el SEPNA portugués y el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil española para mejorar la capacitación técnica y combatir el envenenamiento de aves carroñeras.

Durante 2025, la GNR recogió y recuperó 4.279 animales salvajes, de los que 2.852 fueron entregados al Instituto de Conservación de la Naturaleza y los Bosques (ICNF), mientras que los restantes pudieron ser devueltos directamente a su hábitat.

Entre los ejemplares atendidos había aves rapaces nocturnas como lechuzas, búhos y búhos reales.