Austin (EE.UU.), 28 jul (EFE).- El gobernador republicano de Ohio, Mike Dewine, del mismo partido que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que el plan de la Administración para deportar de forma masiva a migrantes haitianos supondría "un golpe" para la ciudad de Springfield y para la economía de su estado.
Preguntado por EFE, la Oficina de Dewine aseguró este martes que hasta el momento no habían recibido "aviso relativo a una posible intensificación de las medidas de control por parte de las autoridades federales de inmigración", después de que este lunes expirara la protección de esta comunidad por el Estatus de Protección Temporal (TPS), que les permitía vivir y trabajar.
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En una entrevista con la cadena CBS publicada el lunes, DeWine defendió la contribución de la comunidad haitiana a la recuperación económica de Springfield, una ciudad industrial del medio oeste estadounidense que en los últimos años ha recibido a miles de migrantes haitianos atraídos por la oferta de empleo.
"Estas son personas que han ayudado a Springfield a recuperarse", afirmó el gobernador. "Los haitianos que viven allí y tienen empleo llegaron para trabajar y porque había puestos que otras personas no estaban cubriendo", añadió.
Las declaraciones del mandatario, una figura destacada del Partido Republicano, contrastan con la política migratoria impulsada por Trump, quien prepara operativos para acelerar la detención y expulsión de haitianos tras el fin del Estatus de Protección Temporal (TPS), un programa que les permitía vivir y trabajar legalmente en Estados Unidos.
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DeWine también cuestionó que los migrantes sean enviados de regreso a Haití, al describir al país como un lugar sumido en un "caos", sin un Gobierno funcional y con amplias zonas bajo el control de pandillas armadas.
"Haití es un infierno hoy. Estarían enviando a la gente de regreso al infierno", afirmó. El gobernador consideró además que muy pocos haitianos aceptarían volver voluntariamente y que muchos intentarían establecerse en un tercer país. "Quieren trabajar, mantener a sus familias. No quieren volver a Haití", añadió.
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Las declaraciones se producen después de que más de 350.000 haitianos perdieran este lunes la protección del TPS, tras una serie de decisiones judiciales que permitieron a la Administración de Trump poner fin al programa para esa nacionalidad.
Según informó CBS, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) prepara operativos para aumentar los arrestos y las deportaciones de haitianos, con Ohio entre los primeros estados donde se desarrollarían las acciones debido a la presencia de importantes comunidades, como la de Springfield.
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Esa ciudad fue uno de los epicentros del debate migratorio durante la campaña presidencial de 2024, después de que Trump difundiera la afirmación falsa de que inmigrantes haitianos se comían las mascotas de los residentes. La acusación, ampliamente desmentida, desencadenó amenazas y actos de hostigamiento contra la comunidad haitiana.
Las deportaciones también han despertado preocupación por sus consecuencias económicas.
Según la organización FWD.us, los haitianos amparados por el TPS aportan unos 5.900 millones de dólares anuales a la economía estadounidense y trabajan en sectores con escasez de mano de obra, como hospitales, residencias de ancianos, restaurantes y hoteles. EFE
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