La antropóloga brasileña Hanna Limulja denuncia la actuación de Bolsonaro en tierra indígena

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Girona (España), 10 jul (EFE).- La antropóloga brasileña Hanna Limulja, que acaba de visitar por primera vez España, denuncia en una entrevista con EFE la actuación del Gobierno del expresidente Jair Bolsonaro en tierra indígena, donde incentivó "deliberadamente" la minería, lo que incrementó la presencia de "mineros ilegales".

De estos últimos sostiene que causaron "devastación ambiental y trastornos sanitarios y sociales al pueblo yanomami, generando una situación de desnutrición severa y altas tasas de mortalidad, especialmente entre los niños".

La antropóloga, profesora del Instituto Inskiran de Educación Superior Indígena de la Universidad Federal de Roraima, saca a la luz las injusticias contra los yanomami en su libro 'El deseo de los otros', una obra que analiza la interpretación de los sueños de quienes forman ese pueblo.

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La primera edición en español del libro fue publicada en 2025 en Argentina y acaba de llegar a España de la mano de la editorial Pepitas de Calabaza.

A su autora le parece importante ampliar fronteras para dar a conocer en el mundo "otras formas de soñar, pensar y estar", lo que considera que amplía la visión "limitada que Occidente tiene de los pueblos indígenas de otros continentes".

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Limulja escribe con un lenguaje accesible que le permite llegar a nuevos públicos más acostumbrados a las redes sociales que a la lectura, porque su objetivo es difundir la realidad yanomami, "protagonista de una de las mayores tragedias de este tiempo".

"Es importante recordar que hace exactamente 33 años se produjo el primer caso de genocidio reconocido por la justicia brasileña, ocurrido entre los yanomami y conocido como la Masacre de Haximu", desgrana.

De aquel episodio relata que "un grupo de mineros de oro exterminó a un grupo de yanomami, incluyendo niños y ancianos", en el marco de la primera fiebre del oro provocada por el alto precio del metal en el mercado internacional a finales de los años 80 y 90" del siglo XX.

El mundo, según Hanna Limulja, tomó conciencia de la tragedia tras una campaña liderada por el chamán y líder de aquel pueblo Davi Kopenawa, que derivó en una presión sobre el Gobierno para que expulsara a los mineros de aquel territorio, algo que se concretó en 1992.

"El oro representa la codicia occidental", manifiesta Limulja, quien ve en él un símbolo de explotación para alcanzar la riqueza sin que importen los límites.

Su apuesta pasa por crear conciencia y que la gente se dé cuenta de que el anillo que lleva en el dedo anular "a menudo proviene de la minería ilegal en medio de la selva amazónica, impactando directamente en la vida del pueblo yanomami".

De este último destaca que, tras siglos "de exterminio y genocidio", logró mantenerse al margen de los proyectos de desarrollo promovidos por la idea occidental de progreso, al menos hasta mediados del siglo XX, lo que lo convirtió en objeto de interés de un público amplio.

Su particular investigación, la que plasma en el libro, tiene que ver con los sueños de los yanomami, que ellos entienden como "una forma de conocer el mundo y a los demás seres que lo habitan".

"El sueño yanomami se distingue porque es causado por el sentimiento o deseo de otro, alguien que proviene del exterior. Así, si sueño con un pariente, es ese pariente quien piensa en mí y me hace soñar con él", puntualiza para diferenciar esta interpretación de la freudiana.

Los integrantes de este pueblo, a caballo entre Venezuela y Brasil, borran todo recuerdo de sus muertos y solo los mantienen en la memoria a través de los sueños, toda una "licencia poética" para quien acaba de ponerlo por escrito en 'El deseo de los otros'.

David Álvarez