Juris Kazha
Riga, 30 jun (EFE).- El líder del Partido Socialdemócrata de Lituania (LSDP), Mindaugas Sinkevičius, que fue confirmado este jueves como nuevo primer ministro de Lituania por el Parlamento, es un político que forjó su carrera a nivel local y escaló hasta el cargo más alto, pero no sin protagonizar antes un escándalo que le llevó incluso a los tribunales.
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Sinkevičius, que sustituye a Inga Ruginienė, del mismo partido y que encabezaba el Gobierno lituano desde otoño pasado tras la dimisión de Gintautas Paluckas en medio de una investigación por corrupción, nació en 1984 en Jonava cuando el país aún formaba parte de la Unión Soviética.
El también presidente de los municipios lituanos procede de una familia políticamente activa, pues su padre, Rimantas Sinkevičius, fue miembro del Parlamento o Seimas y ministro de Transporte entre 2012 y 2016.
En plenos estudios de Gestión y Administración de Empresas, y de Derecho y Gobernanza, se afilió en 2004 al Partido Socialdemócrata de Lituania y en 2007 fue elegido miembro del consejo municipal del distrito de Jonava.
En 2008 se convirtió en vicepresidente del Consejo Juvenil de Lituania (LiJOT) y ejerció de vicealcalde de Jonava, una localidad de unos 35.000 habitantes en el centro de Lituania entre 2009 y 2011.
Ese año se convirtió, con apenas 26 años, en alcalde de Jonava, cargo que ocuparía en dos mandatos distintos: entre 2011 y 2016, y desde 2019 hasta ahora.
En el medio fue ministro de Economía de Lituania (2016-2017) bajo el mandato del primer ministro Saulius Skvernelis.
En 2025 asumió la Presidencia del LSDP después de que Paluckas dimitiera por un escándalo de corrupción en el que presuntamente estuvieron implicados él y su mujer antes de que fuera elegido jefe de Gobierno del país báltico en 2024.
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Sinkevičius, que está casado desde 2017 con Aistė Sinkevičienė, diseñadora de interiores originaria de Kaunas, llega al cargo de primer ministro con su propia historial ensombrecido.
En 2024 un tribunal de Kaunas lo declaró culpable de abuso de autoridad, falsificación de documentos y apropiación indebida tras ser acusado por la fiscalía de haber causado casi 1.500 euros en daños materiales e inmateriales entre 2019 y 2023, según la radiotelevisión pública, LRT.
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El político fue acusado de falsificar 16 documentos al presentar información inexacta sobre compras que no estaban relacionadas con sus actividades como miembro del consejo municipal.
Antes de que comenzara el juicio, Sinkevičius devolvió 4.015 euros al presupuesto municipal y afirmó que el uso de fondos municipales para pagar sus facturas personales de telecomunicaciones se debió a un error humano.
Fue condenado a una multa de 12.500 euros y a una inhabilitación de tres años para ejercer cargos públicos.
Sin embargo, el Tribunal Supremo anuló el año pasado la condena al considerar que Sinkevičius había cometido una infracción administrativa y por tanto no se le debía haber aplicado el derecho penal.
Tras ello recuperó su puesto como alcalde.
Aun así, la Comisión Principal de Ética Oficial de Lituania (VTEK) concluyó que había infringido las normas sobre conflictos de intereses. EFE
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