Arrestos, un tiroteo y el despliegue militar marcan las marchas antimigración de Sudáfrica

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Nairobi, 30 jun (EFE).- Sudáfrica vivió este martes una tensa jornada de protestas contra la inmigración ilegal que congregó a unos 10.000 manifestantes y estuvo marcada por la detención de 361 indocumentados, un violento tiroteo con dos heridos en el barrio de Hillbrow, en Johannesburgo, y el despliegue de contingencia del ejército.

"Hoy fueron arrestados 361 inmigrantes indocumentados", anunció el ministro interino de la Policía, Firoz Cachalia, en una rueda de prensa tras finalizar las protestas antiinmigración a las que calificó de "pacíficas".

Cachalia matizó la gravedad de los incidentes al asegurar que, a nivel general, los planes de contingencia funcionaron con efectividad en comparación con disturbios ocurridos en fechas anteriores.

"Tuvimos un buen día (...). Esta tarde tuvimos protestas pacíficas y aplicación efectiva de la ley en todo el país", afirmó.

La violencia estalló en el centro de la ciudad cuando la marcha ya se había dispersado. Tres personas abrieron fuego desde un edificio de apartamentos contra un grupo de manifestantes que transitaba por la calle.

El ataque causó dos heridos de bala, entre ellos un adolescente de 17 años, según informó la portavoz de la Policía, la brigadier Brenda Muridili. Esto provocó que los manifestantes respondieran lanzando piedras contra las ventanas del bloque e incendiando un vehículo de los sospechosos.

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"Los tres sospechosos fueron arrestados y se incautaron dos armas de fuego con licencia, presuntamente utilizadas en el incidente, para su posterior investigación", declaró Muridili.

El recrudecimiento de los disturbios y el temor a que la situación se descontrolara motivaron la intervención de la Fuerza Nacional de Defensa de Sudáfrica (SANDF) en las zonas más afectadas.

Cachalia aclaró que la participación militar fue una medida de precaución coordinada con la policía.

"El Ejército fue desplegado con carácter de contingencia. Fue en gran medida innecesario, pero estábamos preparados para desplegar al Ejército cuando fuera necesario", explicó.

Cachalia subrayó que el Gobierno sudafricano ha escuchado el descontento social, pero insistió en que el debate sobre las políticas migratorias debe encauzarse por vías institucionales antes de las próximas elecciones locales.

"Estamos en un momento en nuestro país en el que necesitamos construir un consenso entre el gobierno y nuestro pueblo en torno a las leyes y políticas de inmigración. Esta conversación no tiene por qué tener lugar en un ambiente de intimidación, de violencia, de división", concluyó.

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Las fuerzas de seguridad sudafricanas confirmaron que mantendrán la vigilancia durante la noche ante posibles brotes de violencia.

Las tensiones xenófobas contra migrantes de otros países del continente son un problema recurrente en Sudáfrica y suelen desembocar en oleadas de violencia, especialmente en los barrios más vulnerables.

El peor brote en la historia reciente del país austral ocurrió en 2008, cuando más de 60 personas murieron, mientras que la última gran oleada de este tipo se registró a finales de 2019 y se saldó con al menos 18 extranjeros fallecidos. EFE

(foto)