Cabo Verde encabeza la rebelión de los inesperados

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Redacción Deportes, 28 jun (EFE).- Concluida la fase de grupos, Cabo Verde se ha convertido en la gran revelación del torneo. Un país con poco más de 500.000 habitantes ha logrado la proeza de alcanzar los dieciseisavos de final en su primera participación mundialista. Pero no ha sido la única sorpresa. Estados Unidos, Sudáfrica, Noruega, México, Irán, Ecuador, Ghana, Costa de Marfil y Congo también forman parte de la rebelión de los inesperados.

Ninguna historia, sin embargo, iguala la de Cabo Verde. La selección dirigida por Bubista acudía al Mundial con el único objetivo de disfrutar de la experiencia y acabó clasificándose invicta gracias a tres empates.

Primero sembró las dudas en España. Con una actuación sobresaliente de su portero, Vozinha, mantuvo la portería a cero ante la gran favorita del grupo y sumó un punto que ya entonces parecía histórico.

Después volvió a sorprender frente a Uruguay. Lenini y Varela marcaron los dos primeros goles de Cabo Verde en una Copa del Mundo para rescatar un empate (2-2). Y, en la última jornada, otro empate sin goles ante Arabia Saudí confirmó la hazaña: el conjunto africano terminó segundo de grupo y se enfrentará a Argentina en los dieciseisavos de final.

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Irán compite contra todo Irán también se ha ganado un lugar entre las sorpresas. En un grupo con Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda, el conjunto dirigido por Amir Ghalenoei cerró la primera fase invicto, con tres empates, y mantuvo sus opciones de clasificación hasta el final.

Su recorrido tuvo además un componente extradeportivo. Las tensiones entre Irán y Estados Unidos, los problemas de visados y las dificultades logísticas marcaron la preparación y los desplazamientos de la selección asiática, con críticas públicas de Ghalenoei y de Mehdi Taremi tras el empate ante Egipto.

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Aun así, Irán resistió: igualó ante Nueva Zelanda (2-2), secó a Bélgica (0-0) y volvió a puntuar frente a Egipto (1-1), con polémica, porque se le anuló un gol por fuera de juego, en el minuto 93.

El fútbol africano ya no vive únicamente de Marruecos y Egipto, las dos selecciones con mayor cartel del continente. Sin hacer demasiado ruido, Sudáfrica, Costa de Marfil, Ghana y Congo han completado una fase de grupos de notable.

Sudáfrica superó por primera vez la fase de grupos de un Mundial. Lo logró gracias al tanto de Thapelo Maseko, que en el minuto 63 decidió el duelo frente a Corea del Sur (1-0). Esa victoria, unida al empate contra la República Checa, bastó para asegurar la segunda plaza del Grupo A.

Costa de Marfil fue incluso un paso más allá. En un grupo compartido con Alemania, Ecuador y Curazao, parecía destinada a disputar con la selección sudamericana el segundo billete para las eliminatorias. Con Yan Diomande y Nicolas Pépé como referentes ofensivos, derrotó a Ecuador (1-0), cayó por la mínima frente a Alemania (2-1) y cerró la primera fase con un triunfo sobre Curazao (0-2), gracias a un doblete de Pépé. En su cuarta participación, los marfileños superaron por fin la fase de grupos.

Ghana tampoco ha decepcionado. Todavía lejos de aquel histórico equipo que rozó las semifinales en Sudáfrica 2010, afronta la última jornada con cuatro puntos tras vencer a Panamá (1-0), con un tanto de Yirenkyi, y empatar sin goles con Inglaterra. Ante Croacia tendrá la oportunidad de sellar el pase o, al menos, de asegurarse opciones como una de las mejores terceras.

Por último, Congo se coló como uno de los mejores terceros en un complicado grupo. Sobrevivió a Portugal, perdió por la mínima contra Colombia y derrotó en el último partido a Uzbekistán, tras remontar un gol en contra.

La figura de Sebastián Beccacece llegaba al Mundial rodeada de incertidumbre. Muy cuestionado por la afición ecuatoriana antes del torneo, el técnico argentino consiguió darle la vuelta a la situación tras el tropiezo inicial frente a Costa de Marfil (1-0).

La reacción fue inmediata. Ecuador derrotó a Alemania (2-1) en la última jornada con un gol decisivo de Gonzalo Plata en el tramo final del encuentro y certificó su clasificación con cuatro puntos. La celebración de Beccacece fue una de las imágenes más significativas de la fase de grupos. Pasó de villano a héroe y ahora le espera México.

Uno de los anfitriones completó una primera fase perfecta. El conjunto dirigido por Javier Aguirre ganó sus tres partidos, marcó seis goles y no recibió ninguno.

La República Checa fue la primera víctima (0-3), con tantos de Mateo Chávez, Julián Quiñones y Álvaro Fidalgo. Después, un gol de Luis Romo decidió el encuentro frente a Corea del Sur (1-0). Y, en la última jornada, Quiñones y Raúl Jiménez certificaron el pleno con un triunfo por 2-0 ante Sudáfrica.

El siguiente desafío será romper una barrera histórica. México nunca ha superado los cuartos de final, alcanzados únicamente cuando organizó el torneo en 1970 y 1986. Ecuador será su rival en los dieciseisavos.

La llegada de Mauricio Pochettino estuvo rodeada de dificultades y dudas, pero el técnico argentino ha conseguido transformar a Estados Unidos en una de las selecciones más sólidas del campeonato.

Después de caer ante Turquía (3-2) en el último partido de su grupo, Pochettino, seleccionador de Estados Unidos, confesó algo que muchos sospechaban: "Fuimos ingenuos al firmar. Subestimamos la situación. Lo que encontramos fue peor de lo que esperábamos. Creíamos que la gente estaría desesperada por ayudar, que todos se involucrarían. Fue todo lo contrario".

Pese a cerrar la fase de grupos con esa derrota ante Turquía (3-2), el conjunto estadounidense terminó como líder tras imponerse a Paraguay (4-1) y Australia (2-0). Con un fútbol reconocible y una consistencia inesperada hace apenas unos meses, Estados Unidos se ha consolidado como una de las selecciones con mayor margen de crecimiento del torneo.

En su estreno mundialista, Noruega también ha escrito una página para el recuerdo. Liderada por Haaland, Odegaard, Sorloth, Ryerson y Berg, logró clasificarse para las eliminatorias en su primera participación.

Haaland, autor de cuatro goles, se ha situado entre los grandes protagonistas del campeonato. Fue decisivo en las victorias frente a Irak (1-4) y Senegal (3-2), aunque la contundente derrota ante Francia (1-4) recordó que el conjunto nórdico todavía tiene margen de crecimiento si quiere competir de tú a tú con las grandes favoritas.

La fase de grupos ha confirmado, en definitiva, que las selecciones emergentes ya no acuden a los grandes torneos como meras invitadas. Varias de ellas ya se han ganado el derecho a soñar con seguir rompiendo pronósticos.

Juan José Lahuerta