Catia La Mar (Venezuela), 26 jun (EFE).- Mileidy Duque, Juan Yépez y otros miles de venezolanos buscan desesperadamente este viernes a sus familiares en hospitales, clínicas, morgues y zonas devastadas en el estado La Guaira, en Venezuela, tras el doble terremoto de magnitud 7,2 y 7,5 del miércoles.
Ambos denuncian la ausencia de un listado para contabilizar a los desaparecidos. El Gobierno hasta la tarde del jueves hablaba de 157, pero no ha vuelto a actualizar la cifra.
Hasta este viernes, los muertos ascienden a 920 y a 3.360 los heridos, según el presidente del Parlamento, el oficialista Jorge Rodríguez.
"Hemos rodado (visitado) por todos los hospitales (…) y nos pasan lista de las personas que murieron, pero ellos no están", explicó Duque a EFE.
Busca información sobre varios parientes, entre ellos su madre y su hija, en una sede del Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (Senamecf) en la localidad de Catia La Mar, ubicada a unos 30 kilómetros de Caracas.
Según dijo, se encuentra en la búsqueda desde el miércoles, cuando ocurrieron los terremotos.
"No hemos recibido noticia alguna ni respuesta de nadie. La verdad es que ha sido bastante duro", continúa Duque.
En la misma situación está Yepez, quien acudió hasta la sede del Seguro Social de La Guaira, que está abarrotada de heridos y sigue recibiendo fallecidos.
El personal allí y en una clínica popular de Catia La Mar trabaja a su máxima capacidad y las personas aseguran estar siendo atendidas. No permiten estar en el lugar sin tapabocas.
"No consigo a mi hija", indicó Yepez, quien se encontraba en el Seguro Social.
No sabe muy bien qué hacer porque unos vecinos le dijeron que su hija fue sacada herida hacia un hospital.
"Voy a tener que ir para allá para (la zona de) Caribe, donde se cayeron los edificios, porque no la consigo", añadió, aunque también piensa en subir a los hospitales de Caracas.
Según cifras no confirmadas que ha recibido la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas, el número de desaparecidos por los sismos podría ascender a 50.000.
Fuentes de la oficina indicaron a EFE que manejan esas cifras, no atribuibles directamente a la ONU. EFE
(foto) (video)