
El jefe de los servicios de Inteligencia australianos, Mike Burgess, ha alertado este miércoles de la creciente "amenaza iraní" y ha culpado a la Guardia Revolucionaria de Irán de estar detrás de ataques antisemitas registrados en el país, como el que tuvo lugar en 2025 en la playa de Bondi durante la celebración de la festividad judía de Janucá y que se saldó con 15 muertos y más de 40 heridos de diversa consideración.
Así, a pesar de las críticas vertidas contra la agencia, la Organización Australiana de Inteligencia de Seguridad (ASIO), Burgess ha defendido la asignación de recursos durante los años previos a este atentado terrorista y ha argumentado que se enfrenta a "un volumen de amenazas sin precedentes", según informaciones de la cadena ABC.
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Burgess, que aborda anualmente las amenazas existentes, ha revelado que la Inteligencia australiana ha logrado desarticular 31 complots terroristas importantes desde hace casi diez años y ha aclarado que se han resuelto 14 casos significativos de carácter "terrorista" desde el atentado de Bondi.
En este sentido, ha explicado que la Guardia Revolucionaria de Irán utilizó recientemente a dos agentes que habían vivido en territorio australiano para orquestar ataques incendiarios contra locales y comercios judíos en ciudades como Sídney y Melbourne.
"Irán sigue considerando a Australia un objetivo legítimo para actos de violencia dirigidos de manera encubierta", ha afirmado Burgess, en línea con las acusaciones vertidas anteriormente por el Gobierno y que apuntaban a Irán como responsable último de los incendios que dañaron un restaurante kosher en Sídney y una sinagoga en Melbourne, unos actos que se produjeron con dos meses de diferencia.
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