El alcalde laborista Andy Burnham se hace con un escaño y podría desafiar a Starmer en las primarias

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El alcalde del Gran Mánchester, el laborista Andy Burnham, ha vencido holgadamente en las elecciones parlamentarias parciales celebradas este jueves para hacerse con el escaño por la circunscripción de Makerfield, lo que le permitiría disputar el liderazgo interno y la jefatura del Gobierno al actual primer ministro, Keir Starmer, en caso de que finalmente se convoquen las tan ansiadas primarias.

La candidatura de Burnham se ha hecho con el 54% de los votos, a una considerable distancia de su principal rival, Rob Kenyon, del partido ultraderechista Reform UK (35%) y la candidata de su escisión, Restore Britain (7%), Rebecca Shepherd, según los datos difundidos por el Ayuntamiento de Wigan, perteneciente al Gran Mánchester y donde se encuentra Makerfield. La participación ha sido del 58,75%.

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Tras certificar su victoria, el laborista ha afirmado que el resultado "podría ser un punto de inflexión" y que la gente había "votado por el cambio, por más poder para el norte y para todos los lugares olvidados por Westminster", según ha recogido el diario británico 'The Guardian'.

En este sentido, el hasta ahora alcalde ha considerado su carrera electoral en Makerfield como "una prueba" que "garantizará que las regiones olvidadas por Westminster reciban ahora un trato justo", alegando que varios votantes le habían expresado su sentimiento de abandono y que "el país funciona para otros, para otros lugares, pero no para aquí".

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"Eso cambia esta noche. Este resultado lo cambia todo. Este resultado dará lugar a un país que funcione con justicia para todos. La gente de aquí ha votado por el cambio, ha votado por más poder para el Norte y para todos los lugares olvidados por Westminster. Ahora devolvámosles eso", ha reivindicado Burnham.

Apodado 'El Rey en el Norte', el político laborista regresará a Westminster nueve años después de su partida y tras haber formado parte de los gobiernos de Tony Blair y Gordon Brown. Ahora, su nueva posición le permitirá desafiar a Starmer, sumido en numerosas peticiones de dimisión por el nombramiento como embajador en Estados Unidos de Peter Mandelson --investigado por revelar presuntamente información sensible al delincuente sexual Jeffrey Epstein--, seguido de unas elecciones en las que el Partido Laborista perdió más de 1.200 concejales y el control de Gales el pasado mes de mayo y por primera vez en más de dos décadas.

De hecho, Burnham ha lanzado también consignas menos orientadas a lo local y regional y mucho más dirigidas a la política nacional, alegando que esta es la "última oportunidad de cambio" para el Partido Laborista.

"No habrá una segunda oportunidad, pero este resultado de esta noche nos brinda la oportunidad de construir una nueva política basada en la unidad y la esperanza, alejándonos del camino que nos lleva a una política dividida como la que vemos en Estados Unidos", ha defendido, reclamando la necesidad de "aprovechar esta oportunidad, encauzar de nuevo a este país por el buen camino, unir a la gente y lograr que las cosas funcionen correctamente".

La elección parcial de Makerfield se convocó cuando Josh Simons, entonces diputado laborista, accedió a dimitir en mayo para permitir que Burnham se presentara al escaño y desafiara el debilitado liderazgo de Starmer que, con todo, ha declarado que no renunciará a su cargo y que tiene la intención de combatir cualquier desafío.

Tras conocer los resultados, el primer ministro ha dado la enhorabuena al edil y ha subrayado que los votantes han elegido la campaña de los laboristas con "esperanza y optimismo por encima de la división y del odio", tal y como ha indicado en un mensaje en redes sociales.

Los estatutos del partido establecen como requisitio contar con el apoyo de más de 80 diputados para forzar unas elecciones primarias, pero debe haber algún miembro dispuesto a disputarle el cargo al que ostente el liderazgo en ese momento. Actualmente, son muchos los que apoyan la dimisión de Starmer, por lo que esta cifra podría superarse fácilmente si bien ningún rival ha dado el paso de arrancar el proceso.

REACCIÓN DESDE LA DERECHA

Por su parte, el líder de Reform UK, Nigel Farage, ha lamentado los resultados y ha expresado que se trata de una "mañana de decepción" para el partido. En un vídeo, ha señalado que los resultados de los comicios son "dramáticos" y ha manifestado que "no eran de esperar".

"Nadie los vio venir", ha dicho, antes de dirigirse a aquellos que han abogado por apoyar a Restore Britain: "¿Qué queréis? Nosotros somos el partido desafiante para la izquierda en este país y os pido que lo penséis de nuevo". "Pensé que tendríamos unos 18.000 votos, pero nos hemos quedado con unos tímidos 16.000, así que me siento decepcionado", ha declarado.

Así, ha aclarado que muchos en Makerfield han votado por Burnham para "lograr echar a Starmer" y ha afirmado que su formación "sigue siendo un gran partido nacional de centroderecha". "Ha sido una mañana decepcionante, pero seguimos adelante", ha apuntado.