Islamabad, 11 jun (EFE).- Las autoridades de Pakistán elevaron a 15 la cifra de muertos en la Cachemira administrada por Islamabad tras registrarse una nueva víctima este jueves, en el cuarto día de violentas protestas en la ciudad de Rawalakot.
La muerte de hoy se produjo cuando las fuerzas de seguridad intentaron arrestar a Umar Nazir Kashmiri, un líder del Comité Conjunto de Acción Popular (JAAC), el movimiento civil que lidera las manifestaciones y que fue ilegalizado por el Gobierno el pasado viernes.
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"Cuando las fuerzas del orden y de seguridad fueron a arrestarlo, se enfrentaron a la resistencia de los manifestantes, lo que resultó en la muerte de una persona y dos heridas", declaró a EFE el oficial de policía en la jefatura de Rawalakot, Wasif Ahmed.
El agente añadió que el líder huyó del lugar y que se están realizando redadas para detenerlo. A cambio de su captura, el Gobierno ha ofrecido una recompensa de 10 millones de rupias (unos 35.000 dólares), pues es uno de los cuatro miembros principales del JAAC.
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La organización afirmó en un comunicado que el fallecido fue asesinado a tiros por las fuerzas de seguridad mientras él y otros se dirigían a una mezquita cercana para ofrecer las oraciones del Fajr (alba), desmintiendo cualquier confrontación violenta por parte de sus miembros.
El ministro de Estado de Ley y Justicia, Aqeel Malik, negó que exista cualquier tipo de diálogo en curso con el comité y aseguró que no tolerará actividades ilegales ni incitaciones a los disturbios.
Con la muerte del joven, la cifra oficial de fallecidos desde el inicio de los enfrentamientos el lunes es de 15 personas, incluidos cuatro miembros del personal de seguridad, según detalló la policía.
El balance real sigue en disputa, ya que el JAAC eleva el número de víctimas a entre 50 y 100 muertos, un dato que no ha sido verificado por las autoridades.
Este jueves, la región permaneció paralizada por una huelga general convocada por el JAAC, que mantiene una multitudinaria acampada de protesta en Rawalakot en protesta por los altos costos de vida en la Cachemira administrada por Pakistán.
Su principal demanda es que se eliminen doce escaños del Parlamento regional que están reservados para los refugiados indios, ya que denuncian que los grandes partidos usan esos puestos a dedo para manipular la formación del Gobierno regional. EFE