Localidad obrera de Avellaneda, elegida para multitudinaria despedida del 'Indio' Solari

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Buenos Aires, 7 jun (EFE).- El velatorio de Carlos 'Indio' Solari, una de las figuras más influyentes de la historia del rock argentino, se realiza este domingo en Avellaneda, una localidad del sur de la provincia de Buenos Aires con una profunda tradición obrera e industrial, un universo presente en buena parte de las letras del artista.

Miles de seguidores comenzaron a concentrarse desde la noche del sábado en los alrededores del polideportivo José María Gatica para dar el último adiós al líder de la banda 'Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota', fallecido este viernes a los 77 años a causa de un accidente cerebrovascular (ACV) hemorrágico.

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Ubicado al sur de la provincia de Buenos Aires, separado de la capital por el Riachuelo, Avellaneda es uno de los municipios más densamente poblados de Argentina con unos 367.000 habitantes según el último censo nacional, realizado en 2022.

La estrecha vinculación de Avellaneda con la historia del movimiento obrero argentino, con una identidad marcada por el desarrollo industrial del siglo XX y por una intensa vida sindical y política, la convierte en un escenario perfecto para la despedida de Solari, quien evocó, en numerosas ocasiones, a través de sus letras y declaraciones públicas, a las luchas obreras.

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Fue durante décadas uno de los principales polos fabriles del país, en donde convivieron frigoríficos, astilleros, metalúrgicas y textiles, muchas de estas que cerraron o redujeron su actividad en los últimos años, durante el Gobierno del ultraderechista Javier Milei.

En junio de 2002, ocurrieron además en Avellaneda los asesinatos de los militantes sociales Maximiliano Kosteki y Darío Santillán, durante una movilización de trabajadores que fue reprimida por la policía en el entonces denominado Puente Pueyrredón, un episodio que dejó una profunda huella en la memoria colectiva argentina.

Aunque nació en la ciudad entrerriana de Paraná (norte de Argentina) y pasó gran parte de su vida en La Plata, Avellaneda ocupa un lugar especial en la historia del músico.

En el estadio de Racing Club, Solari ofreció en 2014 uno de los recitales más multitudinarios de su etapa solista, ante unas 100.000 personas, en una presentación que consolidó el fenómeno de convocatoria que había heredado de los tiempos de Los Redondos.

Las problemáticas sociales y políticas asociadas al mundo del trabajo y a los sectores populares son temas recurrentes en las canciones de su banda y de su posterior proyecto solista junto a 'Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado'.

En creaciones musicales como 'Ji Ji Ji', 'Nuestro amo juega al esclavo' o 'Queso ruso', Solari realizó críticas a las relaciones de poder, la exclusión y las frustraciones de amplios sectores de la sociedad argentina.

Durante la jornada, largas filas de fanáticos se extendían por varias decenas de cuadras alrededor del complejo deportivo.

Muchos llegaron desde distintos puntos del país y pasaron la noche en las inmediaciones para participar de una despedida que, según estiman los organizadores, podría convertirse en una de las mayores concentraciones de seguidores de un músico en la historia reciente de Argentina.

Con banderas, remeras alusivas y canciones que marcaron varias generaciones, los asistentes transformaron las calles de Avellaneda en una nueva postal del fenómeno cultural conocido como "la misa ricotera", que volvió a manifestarse masivamente para despedir a Solari. EFE