Iñigo Pérez: "Siento dolor, rabia y tristeza, se ha escapado una oportunidad"

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Leizpig (Alemania), 27 may (EFE).- Iñigo Pérez, entrenador del Rayo Vallecano, lamentó la derrota cosechada frente al Crystal Palace inglés en la final de la Liga Conferencia y dijo sentir "dolor, rabia y tristeza porque se ha escapado una oportunidad" de ganar un título que sería histórico.

Un gol del delantero francés Jean-Philippe Mateta a los 49 minutos dio al Crystal Palace la victoria en la final de la Liga Conferencia y dejó a un paso de la gloria al Rayo Vallecano, que perdió una final continental histórica, la primera en sus 102 años de existencia.

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"Siento dolor, rabia y tristeza porque se ha escapado una oportunidad. La sensación que uno tiene cuando gana es de felicidad pero cuando pierdes y ves a la gente llorar quedas destrozado. Te deja sin fuerzas y más por nuestra gente, sabiendo cómo se entregan y lloran de emoción. Ellos hacen que levantes la cabeza pese a ser duro y difícil de digerir para nosotros", dijo Iñigo Pérez, en conferencia de prensa.

"Me centraré para pasar este dolor porque la ambición no se mide en una sala de prensa, se mide por los actos, y estos jugadores van sobrados y ojalá pueda esta ocasión perdida ser favorable otro día", comentó el técnico navarro, que, a sus 38 años, ha vivido su primera final como entrenador.

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"La edad es solo un número y los entrenadores que empezamos jóvenes tenemos que lidiar con situaciones nuevas. Lo que hacemos es acudir a nuestros referentes, a los entrenadores que mejor lo hacen y a personas que admiras. No tengo mucho más que ofrecer en este mensaje", señaló.

Iñigo Pérez aseguró que seguramente no vea este partido "nunca" más en su vida.

"No es aceptar la derrota pero cuando pierdo así no me entran ganas. Tengo la sensación que han sido superiores y no nos han dejado exponer nuestras virtudes. En una final quien marcar recibe un impulso muy importante y no tengo espina pero sí estoy orgulloso de este tramo. Es una final, es difícil de digerir, pero ellos han defendido muy bien y no tengo ningún tipo de reproche", manifestó.

"Esto es eterno y uno no tiene palabras para poder agradecerlo. Son momentos delicados que hay que pasar pero si algo he aprendido del rayismo es que la aceptación del sufrimiento, desde ahí lo solventamos, aunque estoy muy orgulloso de los jugadores, de esta afición y de este barrio", comentó.

"Cuando uno pierde estás mal, tienes dolor, y cuando te acercas y ves sus caras no puedes mantenerte con la misma composición porque ves lo que serían si ganas y te da rabia no ver una explosión terrible. La afición es el principal motor de que el Rayo esté sobreviviendo y es por ellos por los que nos rompemos cuando nos acercamos", confesó.

"Me da rabia no poder entregar una celebración total. No estoy cansado, no pienso en retirarme y no hablar de fútbol. Somos unos privilegiados. Hemos perdido un partido de fútbol pero creo que no hemos perdido la oportunidad de demostrar como entendemos la profesión. Eso se muestra en el día a día, cuando son los auténticos muestrarios para ver lo que pasa. Ahora se ha terminado la final y volvemos a la realidad y se puede ver de que pasta está hecho la gente del barrio", concluyó.