El calor persiste en gran parte de Europa y se extiende a Italia, pero cede en Reino Unido

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Redacción Medioambiente, 27 may (EFE).- Las elevadas temperaturas, muy superiores a lo habitual en mayo, persisten en buena parte de Europa y se extienden ahora a Italia, aunque ceden, al menos temporalmente, en algunos países, como el Reino Unido.

El Gobierno italiano activará este jueves las primeras alertas rojas de la temporada en Roma, Turín (noroeste), Florencia (centro) y Bolonia (norte) por una intensa ola de calor africano.

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Estas cuatro ciudades se encuentran en el 'nivel 3', que se declara cuando el calor, la humedad y la falta de viento se prologan y representan un riesgo para la salud.

En Roma, ya se han restringido los trabajos al aire libre.

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Se trata del primer aviso de peligro extremo que emite el sistema nacional de prevención, que supervisa las condiciones meteorológicas en 27 ciudades italianas.

Francia sigue inmersa en un episodio de calor "sin precedentes" para un mes de mayo y trece departamentos estaban hoy en alerta naranja (riesgo importante), cifra que se elevará mañana a diecisiete, incluida París, según el instituto meteorológico Météo-France.

En la jornada del jueves se esperan temperaturas de hasta 35 grados.

El Gobierno francés celebrará mañana una reunión interministerial para diseñar un "plan de resistencia hasta septiembre".

El calor empieza a deteriorar la calidad del aire, con un aumento de las concentraciones de ozono y niveles elevados de contaminación en grandes ciudades.

De momento, se han registrado siete muertes vinculadas con el calor (cinco ahogados y dos personas que practicaban deporte), según las autoridades francesas, aunque los medios apuntan a otro joven ahogado, que podría ser la octava víctima.

España ha vivido también una nueva jornada de altas temperaturas, lo que ha llevado a varias comunidades autónomas (regiones) a activar avisos por calor.

Se registran temperaturas superiores a los 34 grados de forma generalizada, con picos de 37 grados en algunos puntos. Por ahora no se vislumbra una vuelta a la normalidad.

Diez comunidades autónomas (regiones) han activado avisos por tormentas o por altas temperaturas, entre ellas el País Vasco (norte del país), que ha situado a la provincia de Vizcaya en nivel naranja (peligro importante).

En nivel amarillo (peligro bajo) por calor se encuentran el resto del País Vasco y las comunidades de Asturias, Cantabria, Galicia (todas en el norte del país), La Rioja, Navarra, Aragón y Cataluña.

Las temperaturas se mantendrán altas el jueves, con máximas de entre 34 y 36 grados en el suroeste y en el nordeste. Se podrán rebasar los 36-38 grados en las cuencas de los ríos Guadiana, Guadalquivir y Ebro.

En Portugal, la mayor parte del territorio peninsular se encuentra en nivel de alerta amarillo (el más bajo de tres), en una jornada en la que se han registrado temperaturas máximas de 38 grados.

Varios municipios del distrito de Faro (sur) están en riesgo "máximo" de incendio rural.

En el Reino Unido, el calor se atenúa después del récord del martes, cuando se alcanzaron los 35 grados.

Según la Oficina de Meteorología británica (Met, por sus siglas en inglés), las temperaturas han descendido hasta los 24 grados, aunque podrían repuntar en las próximas horas.

La Met avisa de que el intenso calor volverá el jueves, con temperaturas superiores a los 30 grados, pero todo indica que remitirá este fin de semana, ya que se esperan chubascos.

Durante los últimos días se han contabilizado nueve muertes por ahogamiento, casi todas en el centro de Inglaterra.

En Bélgica, las temperaturas han descendido ligeramente respecto al martes, cuando el termómetro llegó a marcar 30,3 grados, un récord para un 26 de mayo.

El calor volverá el jueves y el viernes, pero se moderará a partir del sábado con la llegada de chubascos y tormentas.

El centro y el sureste de Europa se encuentran en el punto culminante de la ola de calor, con temperaturas de hasta 36 grados en algunas zonas de los Balcanes.

Los servicios meteorológicos esperan que un frente frío atraviese los Balcanes y atenúe las temperaturas.

Ante esta situación, el secretario ejecutivo de la ONU para el Cambio Climático, Simon Stiell, ha asegurado que el intenso calor de los últimos días en Europa es "un crudo recordatorio de las crecientes repercusiones de la crisis climática, tanto humanas como económicas".