Hezbolá pide poner fin a cualquier tipo de "tutela" sobre Líbano y asegura que "nada deslegitima la resistencia"

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El partido-milicia chií libanés Hezbolá ha pedido este martes poner fin a cualquier tipo de "tutela extranjera" sobre el país y ha asegurado que "nada deslegitima la resistencia", al tiempo que ha reclamado nuevamente el completo cumplimiento del Acuerdo de Taif, firmado en 1989 y que puso fin a la guerra civil en Líbano, pautó la reforma política en el país y el establecimiento de relaciones con Siria.

Con motivo del 100 aniversario de la Constitución libanesa, Hezbolá ha hecho un llamamiento a "acabar con el sectarismo político" y aplicar dichos acuerdos y las "disposiciones constitucionales" existentes para "proteger a Líbano de cualquier agresión", unas palabras que llegan a medida que aumentan los bombardeos israelíes contra a pesar del alto el fuego.

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"Los libaneses se encuentran en un momento crucial, tanto a nivel nacional como regional, que exige más que nunca el estricto cumplimiento de la Constitución libanesa, tal y como fue modificada por el Acuerdo de Taif. Este marco constitucional sigue siendo la referencia vinculante para gestionar las diferencias políticas, organizar las instituciones estatales y preservar la unidad nacional y la soberanía", ha indicado el grupo en un comunicado recogido por la cadena de televisión Al Manar, afín al partido-milicia.

Además, ha subrayado la necesidad de "cerrar definitivamente el capítulo de los mandatos, los altos comisionados y todas las formas de tutela extranjera; esa era ha terminado y no puede revivirse bajo ningún concepto ni circunstancia". "Líbano, tal y como consagra su Constitución, es la patria definitiva de todo su pueblo --unido en territorio, población e instituciones-- dentro de sus fronteras reconocidas constitucional e internacionalmente", recoge el texto.

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Es por ello que "no puede convertirse en una verdadera patria definitiva para su pueblo solo con consignas, sino mediante la protección de su territorio y sus ciudadanos, y a través de un claro consenso nacional que rechace la ocupación y la agresión". "Todos los proyectos que tienen como objetivo la fragmentación, la división, la federalización o el reasentamiento son contrarios a los principios fundamentales de la Constitución libanesa y al concepto mismo de un Líbano unificado, igual para todos sus ciudadanos sin excepción", ha añadido.

ABOLICIÓN DEL "SECTARISMO POLÍTICO"

Asimismo ha solicitado la abolición del "sectarismo político" para aplicar "plenamente las reformas constitucionales" necesarias. "La experiencia libanesa ha demostrado que el sistema político sectario, en su forma actual, ya no puede generar adecuadamente un Estado que sea justo, eficiente y estable", ha explicado.

"Por consiguiente, el compromiso genuino con la Constitución libanesa no se logra congelando sus disposiciones o aplicándolas de forma selectiva sino mediante la aplicación completa y fiel de las reformas establecidas en el Acuerdo de Taif, sin omisiones, distorsiones ni selectividad política", ha sostenido.

En este sentido, ha hecho hincapié en que "resistir a la ocupación y la agresión no es un acto de rebelión contra el Estado ni una violación de la Constitución; más bien, es un derecho nacional legítimo afirmado por los principios de la Constitución libanesa y respaldado por los compromisos árabes e internacionales de Líbano".

"Ninguna decisión política o gubernamental puede privar a un pueblo de su derecho inherente a defender su tierra, ni puede deslegitimar la resistencia a la ocupación. (...) El Acuerdo de Taif, con su énfasis en la necesidad de adoptar todas las medidas necesarias para liberar el territorio libanés y su reafirmación del marco del Armisticio de 1949, no deja lugar a dudas al definir la relación de Líbano con Israel como una que está marcada por el conflicto continuo, la ocupación y la tensión en materia de seguridad", ha lamentado.

"En consecuencia, cualquier enfoque que pretenda debilitar las capacidades defensivas de Líbano mientras persistan la ocupación, la agresión y las amenazas se presenta, desde este punto de vista, como incompatible con el espíritu de Taif y el orden constitucional derivado de él", ha zanjado.

Las últimas hostilidades a gran escala estallaron el 2 de marzo, cuando Hezbolá lanzó proyectiles contra Israel en respuesta al asesinato del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, en la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Israel y Estados Unidos contra el país asiático. Las fuerzas israelíes desataron una nueva ofensiva a gran escala e invasión terrestre de Líbano, con casi de 3.200 muertos desde entonces.

Las partes habían pactado un alto el fuego en noviembre de 2024 tras trece meses de combates al hilo de los ataques del 7 de octubre de 2023, si bien desde entonces Israel continuó lanzando bombardeos frecuentes contra el país y mantuvo la presencia de militares en varios puntos argumentando que actuaba contra Hezbolá, en medio de denuncias de Beirut y el grupo sobre estas acciones.