Madrid, 26 may (EFE).- El Congreso de los Diputados español rechazó este martes una propuesta para prohibir la venta de bebidas energéticas a menores de 16 años, a los de menores de 18 cuando rebasen ciertos límites de cafeína, así como la publicidad de alimentos no saludables dirigida al colectivo por cualquier canal.
La propuesta, impulsada por la coalición de izquierdas Sumar (integrante minoritario del Gobierno) para promocionar los alimentos y bebidas saludables entre los menores de edad, fue rechazada con los votos de la derecha y la ultraderecha y la abstención del partido regionalista vasco PNV.
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Para ello, proponía siete medidas: prohibir la publicidad en cualquier medio de productos que "no cumplan perfiles OMS", incluir advertencias obligatorias con sellos en negro que ocupen al menos el 20 % del anuncio y establecer zonas de especial protección, de modo que no pueda haber anuncios a menos de 150 metros de colegios, parques, instalaciones deportivas, bibliotecas o centros de salud.
También planteaba eliminar personajes, mascotas y dibujos del etiquetado, imponer un control del entorno digital, prohibir las bebidas energéticas con más de 15 miligramos de cafeína por 100 mililitros a menores de 16 años y las de más de 32 miligramos a los de menos de 18, y fomentar la alimentación saludable con campañas informativas, huertos escolares o un registro público de alimentos sanos.
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Además, establecía un régimen sancionador con multas de hasta 600.000 euros y en casos graves, de hasta ocho veces la facturación.
En la defensa de su iniciativa, que excluye alimentos como la leche y el aceite de oliva, el diputado Félix Alonso justificó que, dependiendo del nivel de renta, en un país donde la obesidad o el sobrepeso infantil alcanza el 40 %, un niño "puede llegar a ver el doble de publicidad de comida basura que otro".
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Alonso quiso "poner nombres" a esta realidad: "La 'Kings League' de Gerard Piqué, patrocinada por Burger King, celebra los goles comiendo 'whoppers' en directo. A Aitana le hicieron su propio menú personalizado y confesó que no podía comérselo porque es celiaca".
Desde el conservador PP, la diputada María Elisa Vedrina justificó su oposición alegando que "la obesidad infantil exige una respuesta mucho más poliédrica que la que ustedes nos traen. Hoy precisa de un Gobierno limpio que no esté dividido". EFE
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