Colombia arranca su semana de reflexión electoral sin debates, con divisiones y adhesiones

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Bogotá, 25 may (EFE).- Colombia entró este lunes en una semana de reflexión electoral tras el cierre de las campañas a la Presidencia para la primera vuelta de las elecciones el próximo domingo en las que, a diferencia de otros años, no hubo debates entre los candidatos y se ahondó la división entre sectores de la derecha.

Los aspirantes están a la espera de lo que ocurra el domingo, día en el que, según las encuestas de intención de voto, ninguno superará el 50 % de las papeletas y eso obligará a la celebración de una segunda vuelta el próximo 21 de junio.

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Por eso, los candidatos apuran a sellar sus últimas alianzas, como ocurrió este lunes con el senador izquierdista Iván Cepeda, quien recibió la adhesión del exgobernador del departamento de Magdalena Carlos Caicedo, que renunció a su aspiración presidencial y a quien las encuestas le daban menos del 1 % de la intención de voto.

El exsenador Roy Barreras, que también tiene una intención de voto marginal en las encuestas, pidió este lunes a otras vertientes de la izquierda la unión "para evitar el regreso de la extrema derecha al gobierno", pero sin retirar su candidatura.

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Cepeda, del partido oficialista Pacto Histórico, aparece en primer lugar en las encuestas, aunque el abogado ultraderechista Abelardo De la Espriella, del movimiento Defensores de la Patria, se le acercó en las últimas semanas.

Entre tanto, la senadora Paloma Valencia, del Centro Democrático, espera dar la sorpresa y meterse en la segunda vuelta.

Durante la campaña, que empezó en firme el 9 de marzo tras las elecciones legislativas, los candidatos que aparecen en los tres primeros lugares de las encuestas no han participado en debates, lo que ha hecho de esta una carrera atípica a la Presidencia.

El senador Cepeda afirmó hace varias semanas que sólo participaría en debates con "candidatos de extrema derecha", en referencia a De la Espriella y Valencia, en los que hablaran sobre temas como las reformas sociales que impulsó el actual Gobierno.

Esta postura fue criticada por candidatos de centro como los exalcaldes Sergio Fajardo y Claudia López, quien calificó de cobarde a Cepeda por no querer contrastar ideas.

El candidato ultraderechista, por su parte, rechazó a principios de mayo una propuesta de debate hecha por Valencia, al asegurar que iba a centrar su campaña en "estar en la calle con la gente, no encerrado en un set de televisión".

La campaña presidencial también fracturó a la derecha colombiana, pues De la Espriella se distancia desde el comienzo de la carrera presidencial de participar en una consulta interpartidista como 'La Gran Consulta por Colombia', en la que Valencia fue elegida candidata presidencial con más de 3 millones de votos.

En las últimas semanas, los ataques entre las campañas de los dos candidatos derechistas van y vienen.

Por ejemplo, la senadora Valencia aseguró en un evento de campaña el pasado 16 de mayo que no necesita "chaleco antibalas ni urnas de cristal", en referencia a que De la Espriella da sus discursos detrás de un cristal blindado de seguridad por las amenazas de muerte que ha recibido.

El aspirante ultraderechista ha acusado a su contrincante de estar aliada con "los de siempre", en referencia a los partidos tradicionales y a políticos cuestionados, mientras que él trabaja con "los nunca", que según dice son los que nunca han "vivido de la teta del Estado" ni se han "robado un peso".

Igualmente, la diferencia escaló hasta el punto de que el influenciador Vincenth Ramos, quien es uno de los mayores impulsores de la campaña de De la Espriella en redes, acusó la semana pasada a Valencia de querer que asesinen al candidato ultraderechista.

"Esa afirmación es falsa, temeraria y gravemente lesiva, pues me atribuye públicamente una conducta asociada a la comisión o promoción de un delito, sin prueba alguna y sin que exista expresión mía que sustente semejante señalamiento", respondió Valencia en X. EFE

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