Israel exige al PMA que suspenda relaciones con una destacada ONG turca designada como grupo terrorista

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La autoridad israelí sobre los territorios palestinos ocupados, la COGAT, ha exigido por carta al Programa Mundial de Alimentos (PMA) de Naciones Unidas que suspenda inmediatamente toda colaboración con una de las organizaciones humanitarias más importantes de Turquía, la Fundación de Apoyo Humanitario (IHH), que lleva casi 20 años señalada por Israel en su lista de organizaciones terroristas.

El PMA ha confirmado la recepción de la misiva y respondido a través de fuentes de la agencia a Europa Press que, por lo que a la ONU respecta, y tras una "rigurosa diligencia", la colaboración con la IHH "fue evaluada y aprobada de acuerdo con los procedimientos establecidos".

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La COGAT ha reproducido en redes sociales la carta enviada este jueves al jefe del PMA, Shaun Hughes, en la que esgrime como nuevo argumento que el PMA está colaborando con la ONG turca para llevar combustible a la Franja de Gaza.

Esta exigencia surge en medio de una creciente tensión entre Israel y la IHH, que ha desempeñado un papel central en la organización de recientes flotillas que buscan desafiar el bloqueo naval israelí sobre el enclave palestino.

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El máximo responsable de la COGAT Yoram Halevy recuerda que "apoyar las actividades de una organización terrorista designada se considera un delito grave que podría acarrear graves consecuencias", y espera "la plena cooperación del PMA para abordar este asunto con prontitud y transparencia".

Por contra, el PMA avisa que la orden israelí representa la interrupción de la asistencia "a más de 166.000 personas que dependen de comidas calientes, pan y apoyo nutricional diarios para sobrevivir", a través de una alianza con la IHH conseguida "en un momento de extrema necesidad, especialmente para llegar a las zonas más desatendidas".

"La orden", avisa el PMA, "podría agravar aún más la ya grave inseguridad alimentaria" en una zona de conflicto donde, "entre febrero y mayo de 2026, la distribución de comidas calientes por parte de todos los proveedores disminuyó significativamente, de 1,8 millones de comidas diarias a unas 745.000, debido a la insuficiencia de fondos y a cambios operativos".

"Estas limitaciones restringen aún más la asistencia vital en un momento en que las comunidades intentan recuperarse tras el alto el fuego", avisa el PMA, que ha comenzado explorar "urgentemente maneras de mitigar el impacto y cubrir la consiguiente escasez de alimentos, pero las opciones son limitadas y su implementación a gran escala llevará tiempo".