Buenos Aires, 21 may (EFE).- Fernando Villarejo, jefe de la Unidad de Cuidados Intensivos de la última clínica en la que estuvo ingresado Diego Armando Maradona, declaró este jueves en el juicio por la muerte del astro que en aquel momento, tres semanas antes de su fallecimiento, desaconsejó que el exfutbolista continuara su tratamiento bajo la modalidad de internación domiciliaria.
Villarejo dijo ante el tribunal que la sugerencia del centro médico en el que Maradona fue intervenido el 3 de noviembre de 2020 por un hematoma subdural en la cabeza fue que "fuera a una clínica de recuperación, preparada para un tratamiento con mucho tiempo por delante", para una "rehabilitación con psiquiatras, psicólogos, terapeutas ocupacionales y clínicos".
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De esa forma, mostró su desacuerdo con la decisión de los médicos y familiares del astro, que optaron por continuar su recuperación en una vivienda en las afueras de Buenos Aires.
Maradona fue hallado muerto el 25 de noviembre de 2020, es decir 14 días después de salir de la Clínica Olivos, víctima de un "edema agudo de pulmón en un paciente con una miocardiopatía crónica reagudizada por la insuficiencia cardíaca", según reveló la autopsia.
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Tanto Villarejo como Sebastián Nani, cardiólogo de la Clínica Olivos que también declaró este jueves, coincidieron en que el entorno de Maradona -compuesto por sus familiares y allegados- complicó el tratamiento en el centro médico porque no respetaban las reglas impuestas en el marco de la pandemia de la covid-19.
Nani explicó que no atendió directamente al paciente pero subrayó que la situación durante los días en que el exfutbolista permaneció ingresado en la clínica fueron de un "estrés límite".
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La defensa de Leopoldo Luque, médico de cabecera de Maradona y principal acusado del juicio, exigió a Villarejo y Nani precisiones sobre la salud cardiológica del ídolo, a lo que ambos respondieron que era buena para una persona de su edad.
En su declaración de este jueves, la séptima desde el comienzo de este juicio, Luque rechazó las acusaciones de otro testigo, el cardiólogo Oscar Franco, quien la semana pasada apuntó contra él por haber desestimado su indicación de practicarle a Maradona un estudio cardiológico específico.
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"Los médicos llegan acá a declarar y están presionados por las partes y tienen temor. Yo me doy cuenta cuando tiene temor un médico. Si uno conoce un cardiólogo, le muestra los últimos estudios de Diego en un consultorio y dice que es normal. Acá están presionados", expresó Luque, y añadió: "Me acusan de todo, y me voy a defender porque tengo capacidad de análisis de la literatura científica".
Además de Luque, son juzgados en este proceso la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, la doctora y coordinadora de la empresa de salud Swiss Medical, Nancy Forlini; el médico Pedro Di Spagna; el coordinador de enfermeros, Mariano Perroni, y el enfermero Ricardo Almirón. EFE
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