Kore-eda compite en Cannes con un filme que pone a la humanidad por encima de la IA

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Cannes (Francia), 17 may (EFE).- El japonés Hirokazu Kore-eda es un realizador eminentemente humanista, con una amplia colección de películas que giran en torno a la familia y sus conflictos y con 'Sheep in the Box', presentada este domingo en la competición de Cannes, introduce un nuevo elemento: la inteligencia artificial (IA), pero siempre al servicio del ser humano.

"No soy un especialista pero he escuchado muchos debates sobre la IA y he entendido que lo más importante es que pese al progreso de la tecnología hay que seguir interrogándose sobre lo que hace nuestra humanidad y tengo ganas de que después de ver el filme, el espectador haga este camino por sí mismo", explicó el director en rueda de prensa.

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En 'Sheep in the Box', una pareja que ha perdido a su hijo de 7 años, decide comprar un humanoide fabricado física y mentalmente igual que el pequeño fallecido.

Kore-eda contó que comenzó a pensar en esta película cuando se enteró de la existencia de una empresa en China que trabaja en inteligencia artificial para hacer reaparecer de alguna manera a los seres queridos fallecidos para poder mantener conversaciones con ellos.

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Eso le llevó a preguntarse "si, moralmente, los seres vivos tienen derecho a servirse de la memoria de los seres desaparecidos", en resumen, a quién pertenecen los muertos.

A partir de ahí comenzó a desarrollar esta película que en principio iba a centrarse en una familia pero que finalmente decidió que fuera solo sobre una pareja.

La pareja está bloqueada por la muerte de su hijo dos años atrás, el tiempo se ha detenido para ellos y la madre cree que comprar un pequeño humanoide con el aspecto exacto de su hijo puede hacerle recuperar ese tiempo perdido y hacer desaparecer su dolor.

Pero, más allá de cómo la tecnología puede llegar a dominar nuestras vidas, al realizador japonés le interesaba ver cómo ese humanoide "se escapa a lo que habían programado en él" y, por tanto, de alguna manera se humaniza.

Le dan elementos para alimentar su memoria "pero tiene más conocimiento de lo que se suponía", exactamente igual que pasa con los niños en la vida real cuando la IA no está presente, resaltó Kore-eda.

Para Haruka Ayase, que interpreta a la madre, el humanoide "les da la oportunidad de confrontarse entre ellos y de mirar hacia adelante, les da la oportunidad de seguir viviendo".

"Puede que la inteligencia artificial nos ayude a interrogarnos sobre nuestra propia relación con el mundo", reflexionó.

A su lado, el pequeño Kuwaki Rimu, que aseguró muy sonriente que Kore-eda apenas le dio indicaciones para hacer el papel. "Me dijo que fuera yo mismo", dijo riendo.

"En cuanto le conocí en el casting supe instintivamente que era él", aseguró el realizador de títulos como 'Milagro' o 'Un asunto de familia', que ganó la Palma de Oro de Cannes en 2018.

Un director que, pese a los avances tecnológicos, sigue trabajando igual que cuando empezó en el cine hace más de 35 años. Rueda de día y monta de noche tras cada jornada de grabación, lo que le permite ir adaptando el guion a la historia que se va desarrollando delante de sus ojos.

Una forma de trabajar tradicional porque, como precisó el japonés, es totalmente analógico. "Escribo a mano y escribo en el teléfono con un solo dedo e intento que mis películas se rueden siempre en 35 mm", dijo sonriendo. EFE

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